NoticiaDolor en el pecho, arritmias e incluso infartos pueden estar relacionados con las emociones intensas que despiertan los grandes eventos deportivos.La ciencia ha documentado que grandes eventos deportivos pueden elevar las hospitalizaciones por infarto y desencadenar el llamado síndrome del corazón roto. Foto: iStockPERIODISTA DE MEDIOAMBIENTE Y SALUD17.06.2026 09:41 Actualizado: 17.06.2026 09:41

A pocos meses del inicio de la gran temporada internacional de fútbol de 2026, especialistas del Hospital San Vicente Fundación Medellín hicieron un llamado de atención sobre un aspecto poco visible para millones de aficionados que siguen este deporte: el impacto que las emociones intensas pueden tener sobre la salud cardiovascular. LEA TAMBIÉN Mientras miles de personas se preparan para vivir cada partido con expectativa, tensión y euforia, los expertos recuerdan que la relación entre las emociones fuertes y los problemas cardíacos ha sido ampliamente documentada por la ciencia durante las últimas décadas. Según explican, situaciones asociadas a encuentros deportivos de alta carga emocional pueden incrementar el riesgo de infartos, arritmias y otras emergencias cardiovasculares, especialmente en personas con antecedentes de enfermedad cardíaca o factores de riesgo.Expertos recomiendan evitar excesos de alcohol, cafeína y trasnocho durante los partidos. Foto:iStockLa advertencia surge en un contexto en el que millones de aficionados alrededor del mundo volverán a reunirse frente a pantallas para seguir los partidos, celebrar goles y sufrir con definiciones ajustadas. Aunque expresiones como “morirse de la emoción” suelen utilizarse de manera coloquial, la evidencia científica muestra que episodios de estrés y euforia extrema pueden generar efectos reales sobre el organismo.De acuerdo con el doctor Jairo Gandara Ricardo, cardiólogo clínico del Hospital San Vicente Fundación Medellín, durante un partido vivido con gran intensidad emocional el cuerpo activa mecanismos fisiológicos similares a los que se desencadenan frente a una amenaza real.“Cuando una persona vive un partido con una carga emocional intensa, el organismo activa mecanismos similares a los que se ponen en marcha frente a una amenaza real. Se liberan hormonas del estrés que aumentan la frecuencia cardíaca, elevan la presión arterial y generan cambios que pueden afectar el funcionamiento normal del corazón”, explicó el especialista. LEA TAMBIÉN Según el médico, diferentes investigaciones realizadas durante importantes campeonatos internacionales han permitido observar incrementos en los eventos cardiovasculares asociados a estos contextos deportivos. Entre los hallazgos citados por el especialista figura un aumento significativo de emergencias cardiovasculares, incluidos infartos y arritmias, durante un torneo internacional disputado en 2006.Asimismo, otro campeonato de gran audiencia permitió identificar un incremento del 3,7 % en las hospitalizaciones por infarto durante la competencia. La mayor mortalidad intrahospitalaria se registró precisamente el día de la final, mientras que el número de pacientes hospitalizados por esta causa fue superior al observado en los mismos periodos de los años anteriores y posteriores al torneo.Hospital Infantil San Vicente Fundación. Foto:Hospital San Vicente Fundación.Para los expertos, las personas con enfermedad cardíaca preexistente constituyen el grupo más vulnerable, ya que tanto la angustia como la euforia pueden convertirse en detonantes de eventos cardiovasculares complejos.Uno de los ejemplos más representativos de esta relación entre emociones y corazón es el denominado síndrome del corazón roto, conocido científicamente como cardiomiopatía de Takotsubo.Esta condición se caracteriza por una disminución temporal de la capacidad de bombeo del corazón que suele aparecer después de episodios de estrés emocional o físico intenso. Aunque generalmente es reversible, puede generar síntomas muy similares a los de un infarto agudo de miocardio.Entre las señales más frecuentes se encuentran el dolor en el pecho, la dificultad para respirar y alteraciones detectables en los exámenes cardíacos. Debido a esta similitud clínica, los especialistas enfatizan la importancia de buscar atención médica inmediata ante la aparición de estos síntomas.Uno de los aspectos que más llama la atención de esta enfermedad es que no solo puede ser desencadenada por emociones negativas. La evidencia científica también ha demostrado que la alegría extrema puede producir respuestas fisiológicas comparables.La celebración de un gol decisivo, una clasificación inesperada o una victoria conseguida en los últimos minutos de un encuentro pueden desencadenar reacciones cardiovasculares tan intensas como las provocadas por situaciones de angustia o tensión.“Para el corazón no importa si la emoción proviene de la alegría o de la preocupación. Lo que realmente influye es la intensidad con la que el organismo experimenta ese momento”, señalan los especialistas.Francia vs. Senegal en el Mundial 2026. Foto:EFESin embargo, los médicos advierten que el riesgo cardiovascular durante los partidos no depende únicamente de las emociones. Existen hábitos frecuentes asociados al seguimiento de eventos deportivos que pueden incrementar aún más la carga sobre el sistema cardiovascular.Entre ellos mencionan el consumo excesivo de alcohol, el tabaquismo, el abuso de bebidas energizantes o de cafeína, la falta de sueño y la suspensión de tratamientos médicos previamente formulados.Según el doctor Gandara, estas conductas pueden potenciar los efectos que generan el estrés y la euforia sobre el corazón, elevando el riesgo de complicaciones, especialmente en personas con hipertensión arterial, antecedentes cardíacos o trastornos de ansiedad.Por ello, recomienda mantener los controles médicos al día, seguir adecuadamente los tratamientos prescritos y evitar excesos durante la temporada futbolística. LEA TAMBIÉN Los especialistas también insisten en la necesidad de reconocer oportunamente las señales de alarma. Dolor opresivo en el pecho, dificultad para respirar, palpitaciones intensas, sudoración excesiva, mareo o pérdida de conciencia son síntomas que requieren valoración médica inmediata y no deben atribuirse únicamente a los nervios o a la emoción del partido.De cara a una temporada que promete emociones intensas para millones de aficionados, el Hospital San Vicente Fundación Medellín recordó que disfrutar del fútbol y proteger la salud cardiovascular no son objetivos incompatibles. La recomendación es vivir cada encuentro con entusiasmo, pero sin descuidar los hábitos saludables ni ignorar las señales que pueda enviar el organismo.Porque, más allá del resultado de cualquier partido, concluyen los especialistas, la verdadera victoria está en cuidar el corazón.EDWIN CAICEDOPeriodista de Medioambiente y Salud@CaicedoUcros Sigue toda la información de Salud en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.