Durante mucho tiempo, el año de nacimiento fue considerado un simple dato demográfico sin mayor relevancia. Sin embargo, investigaciones recientes han comenzado a demostrar que crecer en una determinada época podría influir en el desarrollo de ciertas habilidades.¿Le ha pasado? La razón científica detrás de los pequeños “chispazos” que se sienten al tocar a otra personaEn este sentido, quienes nacieron entre 1945 y 1965 parecen destacar por una mayor capacidad para gestionar sus emociones y priorizar aquello que realmente merece atención. Esta característica, explicada por la teoría de la selectividad socioemocional desarrollada por un experto de la Universidad de Stanford, sugiere que estas personas tienden a concentrar su energía en aspectos significativos y a minimizar preocupaciones secundarias. Los expertos consideran que haber vivido la transición entre la era analógica y la digital pudo contribuir al desarrollo de esta habilidad, favoreciendo una relación más equilibrada con el estrés cotidiano.envejecimiento Foto: Adobe StockLa psicóloga Laura Carstensen, investigadora de la Universidad de Stanford, planteó la teoría de la selectividad socioemocional para explicar cómo cambian las prioridades de las personas a lo largo de la vida. Según este enfoque, cuando los individuos perciben que el tiempo es un recurso más valioso y limitado, tienden a enfocar su atención en aquello que les brinda mayor bienestar emocional y satisfacción personal.Bajo esta perspectiva, muchas personas optan por dedicar más tiempo a fortalecer vínculos cercanos y a participar en actividades que les generan calma y felicidad. En lugar de invertir energía en discusiones poco relevantes o situaciones que provocan tensión innecesaria, suelen priorizar experiencias positivas y relaciones significativas que contribuyan a una mejor calidad de vida.Según el DANE, en el país hay 7.891.331 personas mayores de 60 años. Foto: Getty ImagesLa transición de una sociedad predominantemente analógica a una marcada por la tecnología digital representó uno de los cambios más profundos de las últimas décadas. Quienes nacieron entre 1945 y 1965 fueron testigos de transformaciones sociales, económicas y tecnológicas que modificaron la forma de trabajar, comunicarse y relacionarse con el mundo, obligándolos a adaptarse constantemente. De acuerdo con lo reseñado por Okdiario, estas experiencias contribuyeron al desarrollo de una mayor capacidad para afrontar desafíos y encontrar soluciones prácticas ante los problemas cotidianos. Esta fortaleza emocional les permite distinguir con mayor facilidad qué situaciones requieren atención y cuáles pueden quedar en segundo plano, reduciendo así el impacto del estrés. El año de nacimiento sí importa: estudio revela las habilidades que desarrollaron estas generaciones y que hoy están desapareciendoNo obstante, los expertos aclaran que esta habilidad no depende únicamente de la edad o la generación, sino de la capacidad de regular las emociones, gestionar la atención y poner las dificultades en perspectiva.
Si nació entre 1945 y 1965, podría tener una capacidad que muchas personas envidian
Los resultados indican que las personas nacidas en estos años podrían haber desarrollado una habilidad psicológica particular.













