La prisión permanente revisable es una pena introducida en el Código Penal español en 2015 fruto de diversas polémicas relacionadas con crímenes cometidos por asesinos reincidentes y con el hecho de que estuvieran en la calle con escasas garantías de rehabilitación. La llegada de este castigo, que no es la cadena perpetua sin posibilidad de libertad con que cuentan otros países, se aplica solo bajo determinadas circunstancias atendiendo a la especial vulnerabilidad de las víctimas, como menores, en asesinatos múltiples o, por ejemplo, por acciones terroristas o secuestros con resultado de muerte. A Daniel Montaño, como se explica en la última entrega de Dossier Negro, le aplicaron la prisión permamente revisable por matar a una bebé de 18 meses lanzádola por una ventana en Vitoria.El caso del depredador sexual Bernardo Montoya ejemplifica con gran elocuencia el modelo de crimen que llevó al legislador a introducir el castigo de prisión permamente revisable en el Código Penal. Hacía tres meses que había salido de prisión por diversos delitos graves, entre ellos un homicidio, cuando en 2018 secuestró, violó y asesinó a la joven profesora Laura Luelmo, que se había trasladado a vivir frente a su casa en El Campillo (Huelva). La prisión permanente revisable en España oscila entre los 25 y los 35 años de reclusión.Jorge Ignacio Palma, el asesino de la cocaína Juan Carlos Cárdenas / EFE· Muerte blanca. A Jorge Ignacio Palma le gustaba practicar sexo de pago embadurnando de cocaína el cuerpo de la mujer con la que estaba. A eso le llaman “fiesta blanca”. En realidad, la petición especial de este cliente en particular escondía la voluntad de matar a la otra persona por intoxicación con esa droga. Por ello la introducía por el ano y la vagina de sus víctimas hasta provocar la muerte de alguna de ellas.· Recurrir a lo frágil. Francisco Javier Almeida miró desde su ventana de su piso de Lardero cómo jugaban unos niños en la calle. Quiso atraer la atención de uno de ellos diciéndole que en casa tenía un pájaro muy bonito y quería enseñárselo. Un crío de nueve años cayó en la trampa del depredador pederasta y accedió a subir, lo que resultó fatal. Lo atacó y estranguló y luego trató de hacer creer a los vecinos que el niño se había desmayado.· Revocada. El recorrido del caso ocurrido en Icod de los Vinos en 2016 es el inverso al de los que acabamos de reseñar. Sergio Díaz asesinó a un vecino de 66 años de esa localidad tinerfeña en venganza porque la nieta de la víctima había roto su noviazgo con él. Inicialmente, fue condenado a prisión permamente revisable, pero en la última revisión de la sentencia llevada a cabo por el Tribunal Supremo el castigo fue revocado y convertido en una pena de 25 años de prisión.· Horror vecinal. Juan Francisco López Ortíz secuestró, violó y asesinó a Laia, una niña de 13 años, aprovechando que la pequeña bajaba las escaleras del edificio donde vivían sus abuelos y su asesino. Este escalofríante caso ocurrido en 2018 me llevó a tomar la inédita decisión hasta el momento de hacer en Dossier Negro una doble entrega en un mismo día. Una con la narración clásica del podcast y otra, con una entrevista con la madre de la niña de un alto valor humano y periodístico y todo gracias a la valentía de esta mujer: Sònia López.Redactor de La Vanguardia desde 2005 en áreas de Sucesos e Internacional. Codirector del podcast Dossier Negro. Antes en El Mundo y en Antena 3 Radio. Últimos libros: 'A la velocidad del hachís' y 'Mala gente'