El Tribunal Supremo ha concedido una indemnización de 2,5 millones de euros al ciudadano marroquí Ahmed Tommouhi, un hombre que pasó 15 años en la cárcel al ser confundido con un violador y al que ahora el Estado deberá compensar por este error judicial.El Tribunal Supremo anuló en 2023 la sentencia de la Audiencia Provincial de Barcelona que condenó en 1992 a 24 años de prisión por dos delitos de violación y dos faltas de lesiones a Ahmed Tommouhi, al estimar informes periciales que mostraron que el semen encontrado en una prenda íntima de una mujer agredida no se correspondía con los marcadores del condenado.Tras este error judicial, el hombre, que fue puesto en libertad condicional el 18 de septiembre de 2006 de la prisión de Can Brians (Barcelona) tras cumplir más de las tres cuartas partes de su condena, pidió al Estado una indemnización, que el Ministerio de Justicia denegó y que ahora el Supremo concede.La Sección Quinta de la Sala de lo Contencioso-Administrativo confirma así la responsabilidad patrimonial del Estado español en este caso. La Sala considera que el error judicial cometido con esta persona fue inequívoco y cualificado, ya que el tribunal que le condenó no valoró, a pesar de que fue admitida y formaba parte de la causa, una prueba pericial biológica, cuyo resultado era incompatible con la autoría de las violaciones atribuidas a Ahmed.El tribunal concluye que "ese error fue determinante de que el recurrente permaneciera privado de libertad durante un periodo extraordinariamente prolongado -aproximadamente 18 años- en ejecución de una condena que ha quedado sin efecto por declararse su inocencia, lo que constituye una afectación de máxima intensidad del derecho fundamental a la libertad personal". El Supremo revoca así la última sentencia de la Audiencia Nacional que confirmó la decisión del Ministerio de Justicia de no indemnizarle. La cantidad de años que pasó en prisión, según la sala, "sitúa el caso en un plano de excepcional gravedad". "La prolongación de la privación de libertad determina una intensificación progresiva del sufrimiento moral, de la pérdida de oportunidades vitales y del impacto en la personalidad del afectado, que excede con mucho los parámetros ordinarios de los supuestos de prisión indebida de corta o media duración", mencionan para explicar la cuantía de la indemnización. Ahmed, por su parte, reclamaba 3.645.000 euros.Por otra parte, la Sala rechaza la petición de que se declare la culpa grave de los magistrados que dictaron la sentencia penal condenatoria, al considerar que excede del objeto del procedimiento.El caso de AhmedLos problemas para este hombre empezaron en 1991, cuando se produjeron varias violaciones en las provincias de Barcelona y Tarragona. Él y su compatriota Abderrazak M. fueron encarcelados. Sin embargo, un informe de la Guardia Civil de 1993 aseguraba que no existían indicios de que ambos hombres se conocieran. A Tommouhi le acusaban en un principio de 17 delitos, pero le acabaron condenando a más de 100 años de cárcel por cuatro violaciones y un robo. Sin embargo, las únicas pruebas contra él fueron los supuestos "reconocimientos" por parte de las víctimas.Abderrazak M., que también sostuvo siempre su inocencia y no aceptó una indemnización de 18 millones de pesetas por parte del Estado tras la anulación de su sentencia por parte del TS, murió de un infarto en la cárcel en el año 2000. En 1995, la Policía detuvo a otro hombre, Antonio G.C., muy parecido físicamente a Tommouhi, por varias violaciones muy similares a las de 1991. Además, la Guardia Civil pudo demostrar que una de las cuatro que se imputaban a Tommouhi fue cometida por Antonio G.C., gracias a las pruebas del ADN. Sin embargo, de las otras tres no se conservaban tejidos o restos biológicos analizables, por lo que a Tommouhi todavía le imputaban tres agresiones sexuales.Estuvo 15 años en la cárcel a la espera de un indulto que nunca llegó, que el Tribunal Supremo había recomendado y que el fiscal jefe de Cataluña, José María Mena, había solicitado en 1999. Ni el Ejecutivo del PP ni el del PSOE se atrevieron a concederlo a un condenado por cuatro violaciones, aunque los socialistas lo habían reclamado cuando estaban en la oposición. En 1997 se anuló ya una primera condena contra Ahmed Tommouhi porque los análisis de ADN demostraron que el semen de la víctima pertenecía al ciudadano español Antonio G.C, detenido y condenado en 1995, por violaciones en Cataluña con el mismo 'modus operandi' y que guarda un extraordinario parecido físico con Tommouhi.La segunda condena, de 24 años de cárcel, fue anulada por el Tribunal Supremo en 2023, al lograr Tommouhi que se tuviera en cuenta un informe pericial que formó parte de la causa en su contra, pero que no fue valorado por el tribunal sentenciador, a pesar de que señalaba que los restos de semen hallados en la ropa de la víctima no se correspondían genéticamente con quien después resultó condenado. En 2025, el Supremo anuló una tercera condena contra Tommouhi, al entender que existía una "duda más que razonable de la autoría", tras conocerse el parecido de este ciudadano a un violador y no existir pruebas biológicas que refrendasen los reconocimientos de las víctimas.Tommouhi, que salió de la cárcel en 2006, nunca pidió el indulto porque siempre negó ser autor de los delitos y buscó en cambio que los jueces revisasen su caso.