Algo más de un tercio de los colegios e institutos públicos en Andalucía disponen de aire acondicionado o refrigeración adiabática para combatir el calor en las aulas, que tan fuerte aprieta estas semanas. El 37% de los 3.481 centros escolares, al menos unos 1.300, contaban con climatización a finales de 2024, último registro actualizado del que dispone el Gobierno andaluz (PP). Es la primera vez que una comunidad autónoma cifra el número de centros escolares climatizados respecto al total, en pleno debate nacional sobre cómo sufren los escolares el avance del cambio climático y con regiones que niegan la realidad, otras que sacan planes para combatirlo y unas terceras que esconden el problema bajo la alfombra. La agonía térmica se estira cada vez más cada final y principio de curso, lo que asfixia en clase a estudiantes y profesores. “A los políticos les diríamos que es un problema que no se puede dejar correr. No pueden dejarlo para otro momento. Sé que hay muchos casos, pero tienen que intentar resolverlos todos. En clase han puesto dos ventiladores, al principio y al final, pero a los que estamos en el medio no nos llega nada de aire. Con tanto calor, estamos supercansados y no tenemos ganas de nada. La profe explica y luego no estamos seguros de haberlo dado. Estás un poco en las nubes, no sientes dónde estás”, explican Simón y Pablo, alumnos de 5.º curso que ilustran cómo el sofoco nubla el aprendizaje. Ambos estudian en el colegio Carmen Benítez, ahora pendiente del visto bueno de la Administración para instalar aire acondicionado. Es la primera vez que Andalucía le pone el cascabel al gato para hacer una foto fija de la situación. Esos 1.300 centros son, a ojos del Ejecutivo autonómico, un éxito, con 236 millones de inversión en los últimos ocho años, y un suplicio para las familias de los estudiantes que aún esperan. En cualquier caso, el contraste con Extremadura (PP), la otra comunidad que dispone de una ley para garantizar el confort térmico de los alumnos desde 2019, es llamativo. Aunque la inversión es proporcional a la población ―30 millones para un millón de habitantes―, comenzó con un lustro de retraso y hoy el Gobierno extremeño desconoce el número de centros con climatización. Los sindicatos rebajan el porcentaje a menos del 5% del total de 777 centros educativos.La gravedad del efecto del calor extremo creciente sobre los alumnos se mide cuando se aterriza en el día a día de los centros, incluso en aquellos climatizados: “Vamos a dos o tres desmayos de alumnos por día. Y hace dos semanas una chica se fue con la ambulancia del 112 porque no respondía”, resalta Marta Solanas, profesora del instituto Cavaleri de Mairena del Alfajarafe (Sevilla), con 700 alumnos. “El edificio es viejo y las ventanas son viejas. Y eso que tenemos aire acondicionado, pero los niños salen al pasillo y al patio, donde los profesores intentan hacer actividades muy suaves en educación física. Lo que está claro es que el último mes del curso, el rendimiento de los estudiantes es mínimo”, añade. Gran parte de esos 1.300 centros están climatizados gracias al gasto de los ayuntamientos y de las asociaciones de familias, que costean los aparatos de aire acondicionado al ver sufrir a sus hijos. La Junta defiende que desde finales de 2024 la cifra ha aumentado, pero carece de un dato concreto: “En Andalucía hay bastantes centros que no tienen el dato actualizado en el registro de Séneca [el sistema interno de educación] desde hace un año y medio. La situación en cuanto a confort térmico ha cambiado notablemente respecto a 2019. No hay ninguna administración pública en España que esté acometiendo un volumen de inversión en climatización de centros educativos como Andalucía desde 2019”, ensalza un portavoz de la Consejería de Desarrollo Educativo y Formación Profesional. La región tiene 1,7 millones de estudiantes preuniversitarios.La foto fija de la climatización en Andalucía se completa con los 570 centros concertados y los 600 privados. Si estos últimos están al 80% climatizados, según la sección andaluza de la Confederación Española de Centros de Enseñanza (CECE), la inmensa mayoría de los concertados carece de refrigeración. “Casi ningún centro tiene aire acondicionado. Y la razón es que es imposible la inversión y luego mantenerlo económicamente. ¿Cómo pagamos la luz de un centro con aire acondicionado cuando el capítulo de Otros Gastos está por debajo de la media estatal?“, lamenta Rafael García, secretario general de Escuelas Católicas Andalucía.La climatización de un centro escolar andaluz público oscila en función de su tamaño entre los 425.000 y los 935.000 euros, según el Ejecutivo autonómico. Es el precio de la refrigeración adiabática, el método elegido por el Gobierno para rebajar el calor de manera ostensible sin que la inversión se dispare. No es aire acondicionado, pero se le parece, según los profesores que la tienen instalada en sus 556 centros, siempre acompañada de placas fotovoltaicas para reducir la factura eléctrica. Es decir, que con un precio medio de 680.000 euros, la inversión pendiente que debe afrontar Andalucía para climatizar el resto de sus centros públicos ronda los 1.500 millones de euros. Al ritmo actual de inversión, se podría completar en 47 años. Sin embargo, la urgencia no es la misma en todo el vasto territorio andaluz, que copa 87.268 kilómetros cuadrados. Para empezar, su extensa costa concentra el 40% de los 8,7 millones de habitantes, y el mar atempera el impacto de las olas de calor, peligrosas para la salud de los menores. El Gobierno ha dividido la región en cuatro zonas climáticas y la prioridad es el valle del Guadalquivir, que cada año concentra los picos de calor. Su programa de bioclimatización estableció prioridades “por zonas de severidad climática”, y por eso las provincias de Sevilla y Córdoba acapararon la mayoría de centros en la primera fase, que contó con 430. La Rambla (Córdoba) tiene el récord de temperatura en España desde que alcanzó 47,6 grados y su instituto, el Profesor Tierno Galván, ha tenido que reforzar con aire acondicionado algunas clases con refrigeración adiabática. “En aulas con mucho calor hemos tenido que instalar consolas de aire acondicionado. El año pasado hubo muchos niños con mareos”, explica María José Marín, jefa de estudios adjunta del centro.En las medidas para mitigar el calor, la Junta incluye, además de la refrigeración adiabática y el aire acondicionado, otras medidas como los toldos, árboles en los patios y ventiladores, aunque su efecto para refrescar el ambiente a menudo sea limitado, según los directores de colegios e institutos consultados. “En España se ha construido muy mal, con muy malos aislamientos térmicos y acústicos. Hay centros con la adiabática puesta y están contentos. Con aire acondicionado, muy pocos. Luego hemos ido poniendo aire acondicionado en algunas clases, pero no deja de ser una chapuza. Al hacer un edificio habría que pensar no solo en lo estético, sino en dónde estamos, en la Andalucía de los 45 grados, aunque ahora se construye con otras miras”, concede Anastasio Pineda, presidente de la asociación andaluza de directores de institutos (Adián), con 650 asociados que dirigen centros de educación secundaria. En Extremadura, la situación de los centros escolares es también dura. “En Badajoz, hay 36 centros y ninguno cuenta con climatización. Ni siquiera los de nueva construcción. El Ayuntamiento dice que no va a asumir el coste de las obras y que está esperando a la Junta extremeña. En la región, los centros con aire acondicionado no llegan al 5%”, critica José Antonio Romo, secretario del sindicato mayoritario PIDE y delegado de prevención de riesgos laborales. “A finales de octubre, hemos tenido 34 grados en el aula. No es disconfort térmico como dice la Junta. Suena catastrófico porque lo es, y es una evidencia que el calor empieza antes y acaba después”, añade el sindicalista. El Gobierno extremeño sacó su primera convocatoria de ayudas a los centros escolares con 9,2 millones hace dos años y las obras finalizarán en 2027, y este año ha destinado 20,8 millones, con 134 solicitudes. Pero Romo revela que el dinero es para cerramientos o toldos, pero no para aire acondicionado. “El Ayuntamiento de Badajoz ha decidido que, de los 36 centros de la ciudad, solo opten seis y que su solución no es el aire acondicionado, porque eso supone reformar la instalación eléctrica y que suba la factura. Y mientras, en muchos centros los alumnos se te caen y tienes que parar la clase porque tienes que ponerlos a salvo”, remacha.
Un tercio de los centros escolares en Andalucía están climatizados frente al calor: “Vamos a dos o tres desmayos de alumnos por día”
Gran parte de esos 1.300 centros andaluces están acondicionados gracias al gasto de los ayuntamientos y de las asociaciones de familias. En Extremadura solo el 5% están refrigerados, según los sindicatos












