José Luis Rodríguez Zapatero se convertirá este miércoles en el primer expresidente del Gobierno en acudir a la Audiencia Nacional en calidad de investigado. Se le imputa como líder de una “estructura organizada y estable” dedicada al ejercicio ilícito de influencias. En la causa se investigan indicios de hasta siete delitos en dos piezas separadas: organización criminal, tráfico de influencias, apropiación indebida, falsedad documental, blanqueo de capitales, contrabando y contra la Hacienda Pública.

Zapatero comparecerá ante el juez instructor José Luis Calama —el mismo magistrado que investigó el apagón de 2025 o el espionaje a miembros del Gobierno con el software israelí Pegasus—, y, previsiblemente, responderá solo a su abogado, Víctor Moreno Catena, además de al propio instructor.

Tras la celebración del interrogatorio tendrá lugar una vistilla en la que las diferentes partes propondrán las medidas cautelares que consideran que deben imponerse al expresidente. Esas medidas pueden ir desde la prisión provisional —la más lesiva— hasta la retirada del pasaporte o la asistencia periódica ante el juzgado para firmar.

De acuerdo con el auto de imputación del juez, estos son los principales hitos que el expresidente deberá abordar y justificar.