Carlota GuindalMadrid 18/06/2026 06:00 Actualizado a 18/06/2026 07:36 En tres horas, el expresidente del gobierno José Luis Rodríguez Zapatero intentó convencer al juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama sobre el origen de sus ingresos desde que dejó de ser mandatario, el negocio de sus hijas, las supuestas sociedades en el extranjero o participación con el rescate de Plus Ultra. Su intento fue un fracaso. No hubo suerte.Una hora después de que saliese a pie del órgano judicial y se subiese en su coche, rodeado de protección, el instructor dictaba un auto en el que comunicaba que la investigación seguía adelante, que Zapatero no había logrado desvirtuar los indicios existentes contra él, pero no le imponía medidas cautelares. La razón de esto último, en contra del criterio de la Fiscalía Anticorrupción, que sospecha que existe riesgo de destrucción de pruebas y por eso pedía su prohibición de salir del país, es que es una persona con notoriedad pública y, por tanto, es difícil que desaparezca sin más y no puede destruir ninguna documentación porque ya ha sido incautada. El ministerio público no lo ve así en cuanto considera que ha quedado demostrado por los indicios de la investigación que podría tener nexos en el extranjero, como por ejemplo en Venezuela o en países árabes.El ex presidente defiende los cobros recibidos de su amigo Julio Martínez por trabajos realizadosRodríguez Zapatero optó por no contestar a la fiscal que ha ido tras él desde finales del 2024 y ha logrado su imputación. Fuentes próximas al expresidente sostienen que su silencio forma parte de una estrategia para evitar que desde Anticorrupción se enrevesasen sus palabras. El expresidente iba con la lección aprendida. Sobre el rescate de Plus Ultra por 53 millones de euros, dijo que no tuvo nada que ver. Lo que le explicó al juez es que él “jamás” había influido en ninguna autoridad del Gobierno de Pedro Sánchez ni en ningún funcionario para que se concediera esa ayuda en el 2021 por el fondo creado para la ayuda de empresas estratégicas tras la pandemia.Dicho esto, para el juez no resulta convicente que no tuviera nada que ver con el rescate y menos con el cobro del 1% en forma de comisión que habría recibido a través de su amigo Julio Martínez Martínez, quien, según la investigación, habría hecho de nexo de unión entre el expresidente y la aerolínea. Simplemente niega la mayor. Lo que ocurre es que en los teléfonos intervenidos a otros investigados aparecen no pocas menciones sobre su ayuda en el rescate: “nuestro pana Zapatero está detrás”, reza un mensaje entre directivos de la compañía. Además, habla de la “boutique finance” montada entre Martínez y Zapatero o que este último tenía que “presionar” a la SEPI para acelerar la ayuda. El expresidente lo niega porque él no tiene contacto directo con nadie de Plus Ultra. Sólo conoció a su presidente, Julio Martínez Sola, pero años después, en el 2024. Quien sí tenía relación con los responsables de la aerolínea era Julio Martínez quien, de hecho, firmó el contrato por el 1% de la comisión por su labor de consultoría en el rescate. Zapatero negó su implicación; sin embargo sí reconoció sus trabajos para la empresa de Martínez, Análisis Relevante, de la que habría recibido 490.000 euros.Su trabajo fue profesional, defendió el trabajo de su amigo y afirmó que le pagó por conferencias e informes al igual que a la empresa de sus hijas, Whathefav les abonó cerca de 200.000 euros por maquetación de informes. Zapatero insistió en defender el trabajo y profesionalidad de sus hijas y aseguró que su empresa, lejos de ser una tapadera, lleva a cabo trabajos reales con una veintena de clientes.Sin embargo, Calama considera que el expresidente socialista no ha podido aclarar la trazabilidad de diversas transferencias entre sus cuentas bancarias en relación con fondos procedentes de la ayuda pública a Plus Ultra y la utilización de múltiples sociedades mercantiles indiciariamente instrumentales para canalizar estos pagos. Él se limitó a defender que hizo trabajos para Martínez y los cobró como IRPF, ni si quiera a través de ninguna sociedad, porque afirmó que no dispone de ninguna ni en España y mucho menos en el extranjero o concretamente en Dubái como aparece en la investigación.Una vez que ha puesto las bases sobre cuál es su línea de defensa, al exlíder socialista solo le queda comenzar a presentar pruebas que desmonten toda la investigación elaborada por Anticorrupción y la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía durante un año y medio.Testigo de juicios históricos: procés, 11-M, 17-A, Gürtel, Nòos o de los más sanguinarios etarras. Voy tras los casos de corrupción, de la política a lo empresarial y lo policial, para destapar todo tipo de abusos
Zapatero destapa su estrategia: niega la mayor y va de la mano de su amigo Julio Martínez
El expresidente, que no respondió a la fiscalía anticorrupción, declara que jamás influyó para el rescate de la compañía Plus Ultra













