El expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero ha negado este miércoles ante el juez José Luis Calama de la Audiencia Nacional cualquier intervención o influencia en el rescate que la aerolínea Plus Ultra obtuvo del Gobierno por valor de 53 millones de euros, según han confirmado fuentes jurídicas presentes en el interrogatorio. Esta es la primera vez que un expresidente del Gobierno declara como imputado en la Audiencia Nacional, por lo que la expectación era máxima y en la puerta desde primera hora de la mañana se agolpaban centenares de periodistas, cámaras y un despliegue policial muy lejos del habitual para cualquier otro interrogatorio. Zapatero ha llegado junto a su abogado a las 8.49, pocos minutos antes de que comenzara la declaración prevista a las nueve, en un coche al que el presidente del órgano, el magistrado Juan Manuel Fernández, ha permitido acceder atravesando la barrera de las autoridades. En las ventanas del edificio se asomaban incluso funcionarios para poder ver la entrada del expresidente, quien ha saludado levemente a la prensa y ha subido una pequeña escalera hasta pasar el control de seguridad. En el interior, en el sexto piso, el juez Calama ha pedido a todos los abogados que dejaran el teléfono móvil fuera de la sala para evitar cualquier filtración. El instructor acusaba a Zapatero en un primer momento de un delito de tráfico de influencias y otro de blanqueo de capitales, que se enmarcaban en varias operaciones como la presunta interferencia del expresidente en el rescate de 53 millones de euros que el Gobierno entregó a la aerolínea Plus Ultra. Pero, tras el registro de su despacho el pasado 19 de mayo y una valoración profesional de las joyas que fueron encontradas en la caja fuerte (tasadas en 1,3 millones de euros), el magistrado añadió dos delitos más a la causa: uno contra la Hacienda Pública y otro de contrabando.El expresidente ha comenzado a declarar pasadas las nueve de la mañana y el primero en preguntar ha sido el magistrado Calama, según fuentes presentes en la sala. Desde el entorno del que fuera líder del PSOE explicaron a última hora de este martes que venía con ganas de dar explicaciones y “convencido de su inocencia”. El letrado Víctor Moreno Catena había solicitado retrasar una parte de la declaración, la relativa a las joyas que fueron encontradas en su despacho de Ferraz (Madrid) para poder ganar tiempo y poder explicar con detalle el origen y la procedencia de las mismas. El magistrado, sin embargo, no lo ha permitido al considerar que no eran “hechos nuevos”, así que una de las dudas está en si Zapatero declarará en este punto o se acogerá a su derecho a no declarar. Por lo demás, el expresidente está contestando y la cita, que ha contado con un receso de media hora entre las 11 y las 11.30, se alarga ya casi tres horas. El instructor y la Fiscalía Anticorrupción pretenden conocer la relación de Zapatero con el empresario Julio Martínez Martínez, quien poseía la consultora Análisis Relevante con la que cobraba de la compañía Plus Ultra y pagaba, a su vez, por labores de “consultoría global” al expresidente. La sospecha de la fiscal Anticorrupción Elena Lorente es que, en realidad, se trataba de una empresa pantalla por la que cobrar favores. La Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía halló en los registros a Martínez Martínez un contrato por el que Plus Ultra le concedía un 1% de la cuantía del rescate (a través de una sociedad que supuestamente se iba a erradicar en Dubái) si este se concedía. El expresidente ya sostuvo en la comisión de investigación del Senado que él nunca se entrometió en la actividad de la consultora ni era conocedor de todos los detalles del empresario Martínez Martínez.