A primera vista, la reforma laboral que entró en vigor hace cuatro años y medio parecía asestar un duro golpe para el negocio de las empresas de trabajo temporal, al limitar los contratos por obra y servicio. Sin embargo, lo que ha ocurrido es exactamente lo contrario: las previsiones para la campaña veraniega del sector apuntan a un récord histórico para su negocio que podría saldarse con 1,2 millones de contratos de puesta a disposición en la campaña navideña, un 12% más que en 2024. Entre un 40% y un 45% de ellos corresponderán a trabajadores con contrato fijo discontinuo.Sin embargo, sería un error asumir que la norma no ha afectado a estas compañías. Las estadísticas del Ministerio de Trabajo (que llegan hasta el primer trimestre del año) cifran en 218 las ETT que operan en España, 50 menos que los niveles previos a la pandemia y la reforma laboral. La concentración del sector es una prueba de una profunda transformación en el modelo de negocio, cuyo pilar está en la denominada puesta a disposición.

Son los acuerdos por los que las ETT ceden a sus clientes los trabajadores que ellas tienen contratados. Esta estructura se traduce en tres magnitudes con un comportamiento contradictorio. Por un lado, los contratos de puesta a disposición acumulados en el primer trimestre superaron por primera vez el millón, con un crecimiento interanual del 8,8%. También baten récords los trabajadores cedidos (637.490 cedidos). Pero las contrataciones realizadas se sitúan un 42,3% por debajo de los niveles previos a la pandemia.