El 20% de las contrataciones duraron menos de 30 días, según un análisis del sindicato USO a partir de datos oficiales

La reforma laboral que entró en vigor en 2022 y cumple ahora cuatro años ha cambiado sustancialmente la tipología de los contratos que se hacen. La evidencia estadística indica que en 2021 solo el 11% de las contrataciones fueron indefinidas, frente al 41,5% de las firmadas en 2025. Sin embargo, la duración de los contratos temporales, que son alrededor del 60% del total de los de nueva firma, sigue siendo extremadamente corta: aproximadamente un tercio de ellos duraron menos de un mes el pasado año. Es más, el 21% (uno de cada cinco) ni siquiera superó la semana de duración.

De hecho, la duración media de los contratos el pasado año, lejos de aumentar respecto a antes de la reforma, disminuyó. En concreto fue de 45,26 días, igual que un año antes y ocho días menos que en 2021. Entonces las contrataciones temporales duraron una media de 54,4 días, según los datos de los distintos registros oficiales en materia de empleo (SEPE, Seguridad Social e INE) analizados por el sindicato USO. Esto es coherente con los saldos negativos en la afiliación a la Seguridad Social que se siguen produciendo todos los viernes, añaden los técnicos de esta central.