Las series históricas del informe sobre el consumo de noticias digitales que elabora cada año el Instituto Reuters, una entidad de la Universidad de Oxford para el estudio del periodismo, han apuntado durante sus últimas ediciones hacia un desinterés creciente por el consumo de este tipo de contenidos en la Red. La tendencia global a evitar las noticias llegó al 40% de los encuestados en el estudio publicado el año pasado, entre otras razones por la sobrecarga informativa y una impresión predominante de “demasiada cobertura de guerras y conflictos, así como de política nacional”. En la edición de 2026, cuyos resultados se han hecho públicos esta madrugada, el desapego global llega hasta el 42%, lo que mantiene una línea ascendente desde 2017 cuando el dato era del 29%. Pero aún dentro de un frágil contexto, el análisis en España muestra una tendencia levemente contraria según la cual el 54% de los españoles se declara “muy o totalmente” interesado por la actualidad. Esta cifra representa una subida de tres puntos porcentuales más que el año pasado y es el valor más alto de las cuatro últimas ediciones, si bien el 37% declara haber evitado las noticias durante los últimos 12 meses. En paralelo, tres de cada cuatro españoles dudan de la veracidad de las noticias en internet. Las dudas sobre esa veracidad muestran la otra cara del panorama español, donde el 74% de encuestados para el Instituto Reuters muestra preocupación por distinguir lo verdadero de lo falso. Esa cifra supone una subida de cinco puntos porcentuales más que en 2025 y hasta 12 puntos por encima de las conclusiones publicadas en 2022. Como apunta el informe, “lo preocupante radica en que este recelo ha comenzado a extenderse por grupos de la población que antes se consideraban protegidos o indiferentes al problema de los bulos”. Y añade: “Crece especialmente entre los hombres, entre las rentas bajas y entre quienes tienen menor nivel educativo. También aumenta entre los ciudadanos situados a la derecha, aunque la preocupación sigue siendo mayor en la izquierda y el centro. La desinformación deja de ser un asunto de públicos altamente movilizados y se convierte en una percepción social transversal”. A modo de cautela ante el dato, el análisis también advierte de que “no debe leerse como una prueba directa de que España tenga más desinformación, sino como evidencia de que la desinformación se ha instalado con especial fuerza en la conciencia pública de los españoles”. La evolución a la baja durante el último decenio en el interés por las noticias muestra ahora “una señal moderadamente positiva” en España. El 33% de encuestados asegura fiarse habitualmente de las noticias en general —si bien el 39% desconfía—, lo que supone una subida de dos puntos desde el año anterior, mientras que la credibilidad media de las cabeceras periodísticas españolas analizadas alcanza al 45%, que implican tres puntos de subida. Sobre el perfil del 54% que se muestra más interesado por las noticias, el informe explica que “sigue siendo un hombre mayor de 65 años, con educación superior e ingresos altos”. Y añade: “No hay diferencias si atendemos a la orientación política: ciudadanos de izquierda, centro y derecha muestran un interés en torno al 60%, aunque los ciudadanos que no se reconocen en ninguno de esos perfiles políticos presentan un interés notablemente inferior (27%)”. La edición número 15 de este informe del Instituto Reuters desarrollado a través de 178 páginas es fruto del análisis de casi 100.000 entrevistas en medio centenar de países, realizadas por la compañía de investigación de mercados YouGov mediante alrededor de 2.000 encuestas online en cada país entre mediados de enero y el final de febrero de este año. En el procesamiento de los resultados para España desglosados en un estudio específico de 141 páginas han participado investigadores de la Universidad de Navarra. El uso de la IA para consumir noticiasLa Inteligencia Artificial (IA) para consumir noticias es otro de los objetos de estudio. El uso a tal fin de chatbots conversacionales de esta tecnología crece con rapidez, si bien “no de manera explosiva”. El uso semanal de estas herramientas para la actualidad sube del 7% al 10% a nivel global y ya representan una vía relevante de acceso a las noticias, algo especialmente presente en los hábitos de los menores de 35 años entre quienes la proporción es del 16%. El consumo de noticias mediante estos asistentes conversacionales tiende a concentrarse en los grandes consumidores de actualidad, más que en usuarios escépticos de las cabeceras informativas. Y la confianza en la IA en este ámbito permanece relativamente baja en un porcentaje del 20% a nivel global, cifra muy inferior al promedio de confianza en las noticias. Respecto al uso concreto de la IA, Amy Ross Arguedas apunta en el informe lo siguiente: “Para los editores que afrontan la debilidad de la conexión con las audiencias se plantea una necesidad de poner el foco no solo en la visibilidad, sino en lo que tiene de diferenciador el periodismo que practica su medio, incluido el papel como fuente fiable en un ecosistema informativo lleno de ruido y el reporterismo en profundidad que va más allá de lo que la IA puede replicar fácilmente”.En el contexto español, el 8% de encuestados declara haber utilizado chatbots de IA para acceder a noticias en la última semana, frente al 6% de 2025. El 1% la señala como fuente principal y hasta un 19% de jóvenes los usa como fuente semanal de noticias, once puntos por encima de la media nacional. Y de forma general, el 53% de los usuarios en buscadores pincha de manera habitual los enlaces en las fuentes originales, frente a un 46% que lo hace en redes sociales y el 38% en la IA. El informe añade: “En buscadores y redes sociales, la principal razón para ir a la fuente original es ampliar información porque el usuario quiere más detalles (59%). En los chatbots, esa motivación pesa menos (44%), porque la propia herramienta ya resume o contextualiza. En cambio, crece el interés por saber de dónde procede la información e identificar el origen de lo que acaba de recibir (41%, diez puntos por encima de buscadores y redes)”. Vías principales de acceso a la informaciónEl informe determina respecto a sus anteriores ediciones que por primera vez a nivel global las redes sociales y plataformas de vídeo son la vía de acceso mayoritario a las noticias digitales, en un promedio del 54% de los encuestados. En cuanto las noticias en Youtube, una cuarta parte de sus consumidores contemplan vídeos de más de 20 minutos, y uno de cada cinco utiliza esta plataforma para seguir coberturas en directo. Jim Egan, uno de los investigadores del informe, afirma que “por primera vez, las redes sociales y de vídeo son, en la media de los mercados cubiertos, más populares que las televisiones y páginas web y aplicaciones de medios como fuente de noticias”. En el caso español, las redes suponen la vía principal de acceso a la información para el 42%, seguidas de las cabeceras periodísticas. Y el vídeo informativo se consolida también como formato dominante en España, donde el 75% de usuarios afirma haber consumido este tipo de contenidos de actualidad audiovisual en internet durante la última semana, lo que supone una subida de cuatro puntos porcentuales respecto al año anterior. Este crecimiento no se limita a los jóvenes: alcanza al 85% de los menores de 34 años, pero también al 70% de los mayores de 55. Uno de cada cuatro encuestados a nivel global consumen noticias a través de creadores de contenido informativo en plataformas digitales, y casi la mitad las consumen mediante cualquier tipología sin discriminar que se dediquen o no de manera exclusiva a la información. Sobre estos comunicadores, las conclusiones del estudio encuentran que las audiencias los ven con frecuencia más entretenidos y comprensibles que las emisiones tradicionales de noticias, si bien cuentan con menos confianza e imparcialidad. Su popularidad no prueba una falta de deseo por consumir noticias, pero sugiere que estas sean más accesibles, comprensibles y relevantes para quienes consumen información. En España, los datos sitúan a un 40% de encuestados como consumidores de actualidad a través de los creadores de contenido, y mientras que un 23% recurre a los especializados hay un 24% que recurre a divulgadores generalistas que exponen otros asuntos y ocasionalmente abordan contenidos informativos (este último porcentaje se dobla entre los jóvenes de 18 a 24 años).Percepción sobre los medios públicosOtro de los asuntos destacados en el informe es la percepción sobre los medios de comunicación públicos. El 35% de encuestados en España considera que tienen un impacto positivo en la vida del país, frente a un 28% que los valora de forma negativa y un 37% que se muestra neutral. Esta es una valoración intermedia de la clasificación europea, donde hay niveles críticos de hostilidad hacia estos medios, pero España se mantiene lejos de países donde el modelo público goza de respaldo social fuera de cuestión. Entre las razones para valorar positivamente a los medios públicos la principal es “la garantía de acceso a toda la población de noticias nacionales y regionales relevantes”, si bien el informe añade: “La independencia frente a influencias políticas o comerciales es valorada muy secundariamente (26%). De hecho, la principal crítica se concentra precisamente en la interferencia política en los medios públicos (74%) y alcanza niveles especialmente altos entre la derecha (80%)”. Respecto al pago por las noticias digitales, casi la mitad de quienes lo hacen a nivel global expresan motivaciones como mantener el periodismo por su importancia social. En España, el 9% de los encuestados para el Instituto Reuters declara haber pagado por contenidos informativos digitales o accedido a un servicio digital de noticias de pago durante el último año, mientras que la media internacional alcanza el 15%. La suma de pago por noticias impresas y digitales refleja que tres de cada cuatro españoles no pagaron en los últimos doce meses por ninguna de las dos modalidades. Y quienes sí lo hacen destacan —por este orden— la utilidad, el gusto por el contenido, el apoyo al periodismo y haber encontrado una oferta atractiva.