No hace falta ningún estudio para confirmar lo que todos ya podemos ver a pie de calle: las redes sociales se han apoderado del tiempo y la atención de esta era y se han convertido en una de las vías por las que se informa (y desinforma) la sociedad. Pero el Digital News Report 2026, considerado el informe de consumo de información más amplio del mundo con 100.000 encuestados en 48 países, ayuda a poner cifras y comprender mejor el fenómeno: las redes sociales y las plataformas de vídeo son ya la primera fuente informativa para el 54% de los ciudadanos y superan, por primera vez, a la suma del resto de medios, como los diarios, la radio o la televisión. Tampoco debería sorprender que el informe confirme que el número de ciudadanos que recurren a los chatbots de IA para informarse vaya al alza.Frente a estas tendencias que, a golpe de algoritmos diseñados en EE.UU. y China, remueven los cimientos sobre los que asientan las sociedades bien informadas, tolerantes y de principios democráticos, el estudio del Reuters Institute y la Universidad de Oxford (coordinado en España por la Universidad de Navarra) ofrece también signos de optimismo.Lee tambiénEntre ellos, la resistencia de un importante grupo social “extremadamente” o “muy” interesado en las noticias. Son, en palabras de los investigadores, los “amantes de las noticias”. Aunque tienden a disminuir para engrosar el perfil de “consumidores ocasionales” de noticias, el estudio recalca que estos fieles “no han perdido su costumbre, su entusiasmo y su compromiso” por estar bien informados, por saber qué sucede en el mundo a partir de fuentes fiables y que aún representan entre un tercio y una cuarta parte de la población.Ellos y ellas siguen acudiendo a medios de comunicación de referencia y, como consecuencia, son más proclives a pagar por una información de calidad. Datos que concuerdan con el hecho que la credibilidad que el conjunto de la población otorga a las marcas periodísticas tradicionales doble a la de las redes sociales y otros soportes. Además, al 74% de los españoles le preocupa no poder distinguir entre lo verdadero y lo falso en internet.Para salir de dudas, nada mejor que formar parte del club de los “amantes de las noticias”.Periodista. Subdirector y Defensor del Lector de La Vanguardia. Contacto: jalbarran@lavanguardia.es y defensor@lavanguardia.es