La principal fuente de información para la mayoría de la población adulta es ahora lo que ve o lo que lee en Instagram, Facebook, YouTube y otras redes sociales. A la vez, cuanto más se consume información así, más aumenta la desconfianza en las noticias y el miedo a caer en bulos y manipulación, según los datos del informe anual del Instituto Reuters para el estudio del periodismo de la Universidad de Oxford.

Este año es el primero en los 15 de análisis de este centro de investigación sobre periodismo en que las redes superan tanto a la televisión como las webs y aplicaciones de noticias en la media de los 48 países analizados. Entretanto, la confianza en la información en general nunca había estado tan baja desde que el informe empezó a hacer esta pregunta en 2015. De media, solo el 37% de los adultos asegura confiar en las noticias la mayoría del tiempo. En el caso de España, es el 33%.

Las personas que más noticias ven o leen a través de plataformas sociales y de vídeo tienden a tener la opinión más negativa sobre cómo los medios publican la información de la que saben por esas fuentes, y esto está da especialmente en países con altos niveles de polarización, como Estados Unidos, Reino Unido y España. El interés declarado en las noticias es también cada vez más bajo.