ENTREVISTA NO VISTASus publicaciones en internet la convirtieron en un nombre propio que 'Scrolling after sex' consolid�. En su ensayo 'Dame veneno que quiero vivir' indaga en el conflicto entre el deseo de verse bien y la adicci�n a la cosm�ticaActualizado Martes,

junio

00:17Se�ala a la figura de la esteticista rastreadora de problemas. Llega la clienta al centro para acabar con una preocupaci�n y logra que salga con cinco m�s. Vi el patr�n despu�s de ir a hacerme una limpieza facial y que quien me atend�a me preguntara si dorm�a de lado. Dec�a que se me notaba en las arrugas del escote. El efecto es el de alguien que opina desde una posici�n de poder, como un profesor o un maestro del cuerpo. Pero el comentario no se hace por una cuesti�n de salud, sino de est�tica. Si hubiera detectado un melanoma, se lo habr�a agradecido. Pero eran arrugas. Un matiz: estas trabajadoras lo hacen porque forman parte de un sistema perverso en el que la jefa lo exige para cobrar m�s. Si no se instala la �tica en la cabina est�tica, seguir� pasando.Y cada vez comienza antes.Con el fen�meno de los Sephora Kids, s�. Entrevist� para el libro a una ni�a que a los 12 hab�a ido en busca de maquillaje y sali� con cremas porque la dependienta la convenci� de que necesitaba tener muy hidratada la piel. Desde entonces usaba cremas a diario. Ahora tiene 17 y una rutina de skincare. En mi �poca solo hab�a purpurina. La dismorfia de los 90 estaba relacionada con la delgadez. Tras el body-positive, viene esto. Damos un paso adelante y dos atr�s. Los ni�os est�n en la sociedad desde los tres a�os, pero las madres son sus primeras influencers. Lo que les ven hacer es lo que ellos har�n. Los ni�os est�n en la sociedad desde los 3 a�os, pero las madres son sus primeras influencers. Lo que les ven hacer es lo que ellos har�n. Pueden ejercer, tambi�n, un efecto espejo: su forma de envejecer ser� advertencia o faro para sus hijas.Puede parecer fr�volo, pero es inconsciente. Nos vemos en sus rostros y algo nos advierte sobre nuestro futuro. Hace que queramos ser como ellas o distanciarnos. Se mezcla la a�oranza y la meta.Pero cuando emplean tratamientos como el b�tox, cuenta que pueden llegar a no sentirse amados.La toxina botul�nica bloquea los m�sculos, la capacidad de expresi�n. El beb�, entonces, no puede leer el rostro. No puede interpretar los gestos. Tambi�n afecta a nuestra capacidad de sentir emociones. Como el movimiento muscular modula la respuesta del cerebro, puede afectar a nuestra capacidad de sentir enfado. Pero me daba miedo que se interpretara como algo positivo. No lo es. El enfado es una br�jula que se�ala un problema. La histeria fue considerada un trastorno femenino hasta los 80 y esto pone en riesgo nuestro derecho a enfadarnos. Pero que cada una haga lo que quiera una vez est� informada. En trabajos frente a la c�mara es comprensible. Lo que sucede es que ahora todos tenemos una c�mara frontal en la mano. No hay registro en la historia de tanta vigilancia del rostro propio. No hay que meterse en un convento sin espejos, pero nos miramos demasiado y eso trae consecuencias.�Y los hombres? �Qu� buscan ellos cuando se cuidan la piel?Dentro de que no es comparable con el bombardeo que nosotras recibimos, empiezan a interesarse mucho. Pero mientras la mujer se centra en evitar arrugas, el envejecimiento no es la obsesi�n de los hombres. Es una cuesti�n de higiene, de un buen afeitado, de un aspecto de facciones pulidas y hombrunas, bonemaxxing, como lo llaman. O sea, definir la estructura �sea, mand�bula, p�mulos y nariz. Las mujeres estamos en lucha perversa contra el envejecimiento, algo inevitable. Envejecer es ant�nimo de morir. Enfrentarse al paso del tiempo no es algo para lamentar, sino para celebrar. Con el b�tox se suele empezar con el objetivo de prevenir, pero llega un momento en el que, aun sin arrugas, no lucen m�s j�venes.Aparentan su edad, pero con la piel lisa.S�, es un efecto extra�o. Y comprensible: genera dependencia emocional. Tengo una amiga que se lo inyecta porque a ella le encanta pagar por soluciones y eso es lo que siente que le proporciona. Las arrugas desaparecen de golpe.No le gusta la palabra antiedad.Deber�a estar prohibida como reclamo en los productos cosm�ticos. Supone una aceptaci�n t�cita de que la edad es algo malo. En unos a�os resultar� aberrante.Hace referencia a un derecho a ser vista que se pierde a medida que la mujer envejece.Es de car�cter simb�lico y se ocupa de dar nuestro lugar en el mundo. Estamos en la era de la visibilidad y en ser capaz de captar la atenci�n de los dem�s hay un poder que hoy alguien ha sabido monetizar. Es importante y natural querer sentirse vista. Por la tradici�n cristiana hay una tendencia en la mujer a sentirse mal por quererlo, cuando en realidad solo esconde un deseo de supervivencia. Si necesitamos que nos miren, c�mo no va a existir ese impulso de querer mantenerse joven.De ah�, quiz�s, el efecto hipn�tico que producen los v�deos en los que alguien charla a c�mara mientras se maquilla.Ya son un g�nero en s� mismos. Revelan un proceso antes oculto y, como seres cotillas que somos, queremos averiguar c�mo se organizan los dem�s para sobrevivir.�Cu�l es la se�al que revela que se ha pasado el l�mite saludable?Para m�, por ejemplo, son las agujas. Lo que sirve como gu�a es preguntarse si te est�s tratando desde el amor, para lograr tener un momento para ti misma, o desde el miedo y la presi�n social.