Cuando parecía que el sentido común ganaba la batalla a la cultura de la dieta, llegó la obsesión por la piel inmaculada. Sin manchas, rojeces, marcas de acné ni arrugas, por supuesto. Inyectarse bótox o seguir una rutina de skincare de diez pasos se considera algo corriente. Sobre todo desde que ‘los pinchacitos’ se abarataron y la gama de cosméticos es casi inabarcable. Además, hay una novedad: la edad para entrar en la rueda del rostro perfecto descendió hasta la preadolescencia.

La escritora Leticia Sala, autora de títulos como Los cisnes de Macy’s (Reservoir Books) y exitosa newsletter Magical Thinking, observó este nuevo mandamiento estético y decidió bucear en sus profundidades. De su investigación nació Dame veneno que quiero vivir. Skincare, bótox, miedo a envejecer y linaje femenino, un ensayo publicado en la colección Nuevos cuadernos de Anagrama. Una reflexión que huye de los juicios y promueve la concienciación. “Quizá quien lo lea, la próxima vez que vea a su amiga, igual se lo plantee dos veces antes de decirle que tiene una arruga”, dice a elDiario.es. “Tengo esperanza de que podamos hacer pequeños cambios individuales que operan en la cotidianidad”, afirma.

En los agradecimientos finales cuenta que aplazó otros proyectos para sacar con premura este ensayo. ¿Por qué tanta prisa?