Esta semana un colega de Madrid decía: “Esto es insoportable”. Hablaba de la presión que soporta Pedro Sánchez. Por tierra, mar, quien pueda hacer que haga, y aire. El PSOE atraviesa un momento en el que cada mañana trae una mala noticia y cada tertulia anuncia el final. Está tocado. Muy tocado. Pero una cosa es estar herido y otra estar muerto. Y, sobre todo, queda más de un año para las elecciones. En otros tiempos eso no significaba demasiado. Hoy es una eternidad.Vivimos en la época de la información instantánea y de la desmemoria acelerada. Todo parece definitivo mientras ocupa la portada. Todo parece histórico mientras es tendencia. Luego llega otra noticia. Y otra. Y otra más. La actualidad no avanza, atropella. Por eso ese Resistiré de Pedro Sánchez. Se entiende porque nadie sabe de qué estaremos hablando dentro de seis meses. Lo podemos llamar “Efecto Maduro”.Nicolas Maduro, tras su captura, en una imagen distribuida del Gobierno de Estados Unidos Europa PressHace cinco meses la detención del presidente de Venezuela por Estados Unidos parecía el comienzo de un serial interminable. Existían todos los ingredientes: poder, caída, geopolítica, espectáculo. Incluso una extravagante subtrama de vestuario (el chándal Nike que llevaba Maduro en el momento de su detención) . Parecía imposible escapar de aquella historia. Prueben un experimento. Pregunten a su alrededor qué sucedió aquellos días. Verán que pocos recuerdan los detalles. No porque fueran irrelevantes. Al contrario. Simplemente porque fueron sustituidos.La velocidad de la información ha alterado nuestra percepción del tiempoLas noticias ya no compiten por ser importantes, compiten por sobrevivir. Quizá por eso conviene desconfiar de los diagnósticos terminales. La política española ha visto demasiados cadáveres que acabaron levantándose de la camilla. No sabemos qué será de Pedro Sánchez.Lo único evidente es que la velocidad de la información ha alterado nuestra percepción del tiempo. Tres meses parecen tres años. Un año parece una legislatura entera. Y 2027 queda tan lejos que casi pertenece a una galaxia lejana, muy lejana. Entre hoy y las próximas elecciones caben decenas de escándalos, varias crisis, alguna sorpresa y cientos de portadas. Lo único seguro es que muchas de las noticias que hoy nos parecen decisivas habrán desaparecido mucho antes de que lleguemos a las urnas.
“Efecto Maduro”, por Jordi Basté
Esta semana un colega de Madrid decía: “Esto es insoportable”. Hablaba de la presión que soporta Pedro Sánchez. Por tierra, mar, quien pueda hacer que haga, y aire. El PSOE atraviesa un momento en el que cada mañana trae una mala noticia y cada tertulia anuncia el final. Está...







