Pedro Sánchez tiene muchos frentes abiertos, pero resiste a la presión para convocar elecciones
Los escándalos de presunta corrupción y acoso sexual en el PSOE, los malos resultados que el partido va cosechando en las últimas convocatorias electorales y la frágil situación de la mayoría parlamentaria que le llevó al poder hace que cada vez más voces se planteen si no habrá llegado la hora de que el presidente del Gobierno disuelva las Cortes y convoque elecciones generales...
La politóloga y periodista Estefanía Molina sostiene que se ha llegado al fin de un ciclo. Por su parte, el ensayista Pablo Batalla se plantea qué sentido tiene terminar la legislatura antes de tiempo si lo que viene luego puede ser peor.
La legislatura está agotada, y la voluntad de Pedro Sánchez de resistir se ha vuelto una especie de apuesta personal. Algunos esperan que el presidente se saque un as de la manga, como líder que se alzó sobre el relato de una tenacidad infinita. Sin embargo, es probable que estemos asistiendo ya a un fin de ciclo. Hoy es más perjudicial para los ideales de la izquierda el precio de continuar en la Moncloa, asumida la pujanza de la ultraderecha y tras el esperado descalabro del PSOE en varias autonomías.






