María Alonso | Granada (EFE).- El historiador José Soto Chica sostiene que la revolución de la inteligencia artificial puede favorecer una nueva concentración del conocimiento en manos de las élites, una dinámica que, a su juicio, recuerda a la Europa medieval y plantea interrogantes sobre el futuro del poder, los datos y la información.
«En la Edad Media, los factores de poder eran fundamentalmente la fuerza y el conocimiento. La Iglesia tenía el saber, y los reyes y los nobles, la fuerza. Nosotros estamos cediendo de nuevo el conocimiento a las élites y veremos qué hacen con él», afirma Soto Chica (Santa Fe, 1971) en una entrevista con EFE con motivo de la publicación de su nueva novela, «Muerte en Toledo» (Espasa, 2026).
Para el doctor en Historia Medieval y autor de nueve libros de ensayo histórico, ocho novelas y más de 80 artículos científicos, uno de los riesgos de la IA es que puede acentuar la diferencia entre quienes generan el conocimiento y quienes lo consumen.
«Esta revolución de la IA va a traer de nuevo ese mundo donde unos pocos controlan el saber y otros son controlados. El conocimiento va a tener de nuevo valor, pero para aquellos que tengan una formación por encima de la media. Volverá un mundo de sabios y de legos, como ocurrió en la Edad Media», asegura.









