Ángeles García

Ciudad de México. / 27.05.2026 04:22:13

El desarrollo de la inteligencia artificial (IA), según expertos, está quedando en manos de un reducido grupo de empresas globales con capacidad para controlar infraestructura, datos y modelos avanzados, lo que aumenta la dependencia tecnológica y dificulta la entrada de nuevos competidores al mercado.Durante una conferencia virtual sobre la reciente encíclica del Papa León XIV, especialistas en ingeniería, filosofía y educación advirtieron que el avance de estas tecnologías está concentrado en actores privados con acceso a grandes volúmenes de datos, capacidad computacional y recursos energéticos.Andrés Molano, director del Departamento de Ingeniería para la Innovación, explicó que desarrollar modelos avanzados de inteligencia artificial requiere inversiones cada vez más elevadas en centros de datos, procesamiento y almacenamiento de información, lo que limita la participación de nuevas empresas.“Hoy existen cuatro o cinco actores que controlan los modelos fundacionales y gran parte de la infraestructura tecnológica”, señaló.El especialista indicó que esta dinámica está modificando la soberanía tecnológica de los países, debido a que muchas economías pueden consumir herramientas de inteligencia artificial, pero no desarrollarlas ni operar su propia infraestructura.Agregó que la concentración del mercado también puede elevar barreras de entrada para startups y empresas tecnológicas más pequeñas, en un entorno donde la capacidad de procesamiento y acceso a datos se han convertido en activos estratégicos.Los participantes coincidieron en que la inteligencia artificial no es una tecnología neutral, debido a que los algoritmos son diseñados con criterios humanos que pueden influir en decisiones económicas, asignación de recursos y operación de distintos mercados.Francisco Castro, director del Departamento de Filosofía, señaló que la reciente encíclica del Papa León XIV plantea que estas herramientas incorporan una visión específica de lo humano desde su diseño, lo que puede impactar la manera en que operan sectores productivos y organizaciones.A nivel empresarial, Ximena Chao advirtió que el uso de inteligencia artificial también representa retos en la gestión de talento, atención al cliente y toma de decisiones automatizadas, especialmente cuando se sustituyen procesos tradicionalmente realizados por personas.Asimismo, especialistas alertaron que una adopción acelerada de estas tecnologías sin mecanismos de supervisión podría afectar la formación de capital humano y ampliar las brechas de acceso tecnológico entre países y empresas.Los expertos coincidieron en que uno de los principales desafíos para gobiernos y compañías será establecer esquemas de regulación, transparencia y supervisión que permitan aprovechar el crecimiento de la inteligencia artificial sin generar distorsiones en la competencia y concentración excesiva del mercado.