Álex Gutiérrez Páez I

Barcelona, (EFE).- Las adhesiones de escuelas e institutos públicos de Cataluña a la campaña para suspender colonias y salidas escolares el próximo curso, a la que ya se han sumado más de 1.280 centros públicos como medida de protesta, van en aumento en medio del desconcierto de muchas familias y después de un curso marcado por las huelgas.

Esta medida de protesta de los claustros, después de 23 huelgas -algunas territoriales y otras generales- en el último semestre y de un preacuerdo sellado con una minoría sindical, causa reacciones contradictorias entre los padres y preocupación en el tejido del ocio educativo, que advierte de posibles cierres y la pérdida de 5.000 puestos de trabajo.

Según el recuento de la campaña «Paremos las salidas educativas«, son ya 1.280 los centros adheridos, el doble de los que había hace un mes y medio (670).

La consellera de Educación, Esther Niubó, aseguró hace días que el Govern «no dejará caer» al sector y calificó de «paradójica» la posición de los centros que rechazan realizar estas actividades el curso que viene, que será precisamente el primero en el que las pernoctaciones se remunerarán con 50 euros por noche.