La charla de café entre Rodrigo de Loredo y Luis Juez, luego de meses de distancia política, fue interpretada como una señal de acercamiento, aunque las lecturas sobre el verdadero alcance del encuentro difieren según los espacios.
El diálogo, cargado de simbolismo político, alimentó las interpretaciones sobre la reconstrucción del vínculo entre dos dirigentes que fueron socios electorales, pero que quedaron distanciados tras la decisión de De Loredo de posicionarse como candidato para 2027, por fuera de la alianza libertaria de Gabriel Bornoroni y Juez, que viene consolidándose con cada asado de los viernes en la casa de Walter Nostrala.
Según el círculo próximo a De Loredo, la conversación giró en torno a la necesidad de construir un frente opositor amplio para enfrentar al peronismo en 2027. En el juecismo pusieron el foco en otro aspecto: bajar la intensidad del fuego amigo y evitar que el conflicto escale a partir del “efecto Carasso” que fogoneó el PJ.
La referencia apunta al cruce que protagonizaron ambos espacios luego de que De Loredo señalara que Juez debía brindar explicaciones por la situación judicial del radical Marcos Carasso. La respuesta llegó de parte de Nostrala, quien salió al cruce: "Probablemente a De Loredo alguien le ha asignado la tarea de pegarle a Juez".













