El núcleo de poder alineado con Rodrigo de Loredo sufrió este sábado el primer traspié político de peso en la interna radical. Así lo interpreta la oposición. En cambio, el deloredismo procura quitarle dramatismo al resultado y sostiene que el liderazgo del exdiputado nacional permanece intacto. "El sello solo no tiene valor; lo que vale es la estructura política", repiten dirigentes de su entorno en referencia a la "escudería" que acompaña el proyecto electoral hacia 2027.
El Congreso Provincial de la UCR rechazó el pedido de prórroga de los mandatos de la conducción encabezada por Marcos Ferrer al no alcanzar la mayoría especial de dos tercios exigida por la Carta Orgánica, un resultado que obliga al partido a convocar a elecciones internas.
La diferencia fue mínima. El oficialismo reunió mayoría, pero quedó a un voto de alcanzar los dos tercios necesarios para aprobar la continuidad de las actuales autoridades impulsada por Ferrer. La votación terminó 75 a 41.
"Fue por un voto. Los dos tercios se computaban sobre el total de congresales y no sobre los presentes", admitió un radical aliado a De Loredo tras el plenario realizado bajo modalidad virtual. De esta manera, las ausencias perdieron incidencia en la definición.








