La oficialización del cronograma electoral terminó de encender la rosca en la UCR de Córdoba. Con la fecha del 20 de septiembre confirmada, el partido ingresó de lleno en la etapa de negociación, donde los intentos de unidad conviven con un dato que gana fuerza: la interna aparece como el escenario real.
En pocos días comenzaron a moverse todas las piezas del tablero. El oficialismo abrió conversaciones con distintos núcleos internos, la oposición prepara una demostración de fuerza, la Tercera Vía ratificó que competirá y emergen los nombres de quienes aspiran a conducir el Comité Provincia. La disputa excede la renovación de autoridades. Se proyecta como el primer gran test de poder de cara a las definiciones electorales de 2027.
En ese esquema, Rodrigo de Loredo sigue siendo el "candidato natural" del radicalismo para disputar la gobernación, aunque Carlos Briner, de la Tercera Vía, ya levantó la mano con la misma aspiración. Mientras tanto, el mestrismo mantiene su desconfianza hacia el exdiputado nacional y reclama construir una plataforma política que ordene al partido y también defina el criterio para las alianzas.
A cincuenta días de las internas, la pelea por la presidencia del Comité Provincia ya tiene protagonistas definidos. Matías Gvozdenovich, actual jefe del bloque radical en la Unicameral, es el candidato del núcleo de poder referenciado en De Loredo y cuenta con el respaldo del grueso de los intendentes radicales.






