Cuesta encontrar intelectuales que hablen de manera clara en el espacio público alemán contra el consenso militarista en que se ha instalado la primera economía de la Unión Europea. El historiador, filósofo, ensayista y dramaturgo alemán Fabian Scheilder es uno de ellos.
Icaria Editorial lanza en español su libro El estado de guerra y la lucha por un nuevo orden de paz, en el que analiza la lógica de guerra, el estado de excepción, los enemigos de Occidente y el riesgo de autodestrucción que, según él, afronta la humanidad. Scheidler ha presentado la obra en Madrid y Barcelona.
¿Por qué ha escrito este libro?
Porque observo con gran preocupación cómo Europa, y Alemania en particular, se adentra en una espiral de militarización autodestructiva. El Gobierno federal alemán tiene previsto aumentar el presupuesto militar de unos 50.000 millones de euros a 150.000 millones de euros para 2029. Y para ello se recortan las prestaciones sociales y se deja en suspenso la transición ecológica. Creo que este camino es autodestructivo e innecesario. No contribuye en nada, por ejemplo, a resolver el conflicto de Ucrania.
Sabemos por la Guerra Fría que una espiral armamentística hace que el mundo sea más peligroso y no más seguro. Esa fue precisamente la razón por la que, en los años 70 y 80 del siglo pasado, bajo el mandato del canciller Willy Brandt, se aplicó, por ejemplo, una política de distensión con la Unión Soviética que tuvo un éxito rotundo. Aquella política creó las condiciones para el fin de la Guerra Fría, su conclusión pacífica y la reunificación de Alemania. Hoy en día, casi todos los partidos alemanes defienden la postura de que esa política de distensión fue un error, incluso la socialdemocracia que contribuyó a crearla. Considero que se trata de un error de cálculo fatal. Corremos el riesgo de vernos envueltos en una gran guerra y de sacrificar nuestra propia sociedad en aras de un rearme irracional.













