Arancha González Laya cree que Europa tiene que ser consciente de los peligros que la acechan, y los europeos, de la necesidad de tomar el futuro en nuestras manos y de reflexionar sobre el lugar que queremos ocupar en el mundo. Esos peligros, o “las fuerzas que nos erosionan”, son el neonacionalismo y la tecnología, explicó el martes durante la presentación en Barcelona de su libro, un ensayo geopolítico que invita a la acción y reniega del fatalismo titulado Solos en el mundo. Se puso a escribir, contó en la Casa del Libro, precisamente con la intención de fomentar un debate ciudadano sobre Europa que considera muy necesario en este nuevo desorden internacional. La exministra de Asuntos Exteriores y decana de la Escuela de Asuntos Internacionales de París (Sciences Po) repasó cómo las certezas que nos rodeaban —la alianza con Estados Unidos, un orden internacional basado en reglas, la inviolabilidad de las fronteras— están desapareciendo ante nuestros ojos y obligando a que los europeos tengamos que decidir cómo responder. En su opinión, subrayó durante el diálogo con los periodistas Lluís Bassets y Xavier Mas de Xaxàs, solo hay una respuesta: “estar más unidos y más integrados”. “Vamos a contracorriente”, aseguró, en referencia a la corriente neonacionalista que triunfa en el resto del mundo, ante “el retorno de los Estados con fuerza, todos ellos liderados por señores muy poderosos: Rusia, China, Turquía, la India, Estados Unidos. Todos tienen en común que quieren reforzar el Estado nación”, explicó, frente a lo que representa la Unión Europea, que es justo lo contrario: “Ser menos soberanos para ser más soberanos”. El diálogo enseguida derivó hacia la defensa: “¿Queremos convertir la Unión Europea en una máquina de guerra? La respuesta es no. Ahora bien, ¿vivimos un momento en el que la Unión Europea es atacada desde fuera todos los días? Sí”. En el caso de España, explicó, no es una guerra como en Ucrania, sino que se trata “ataques de otro tipo, a las infraestructuras, con ciberataques, con injerencia en el espacio informacional, que es otra forma de atacar también”, apuntó. Frente a este desafío, “todos los Estados hemos aumentado el gasto en defensa. Todos, nosotros también: en tres años hemos pasado de gastarnos el 0.7% de la riqueza nacional a gastar en 2%”, subrayó. “Y no se puede pasar del 0,7% al 2% de gasto en defensa sin un debate público, y entiendo que no es cómodo”. Europa se ha quedado atrás en varias cuestiones, según González Laya, que habla de al menos tres “ángulos muertos” en la preparación para el futuro. El primero es el especio, donde “una empresa liderada por un individuo está privatizando el espacio que, según el Tratado de 1987 de Naciones Unidas, es un bien común de la humanidad”. Otro, el Ártico y las nuevas rutas comerciales que se abrirán en el futuro. Y un tercero, los fondos marinos, “las tuberías por las que pasan las transacciones internacionales”. El año que viene se celebran elecciones en cuatro de los cinco grandes países de la Unión Europea (Polonia, Italia, Francia y España), recordó González Laya: “Y la pelea, las dos ofertas políticas que hay sobre la mesa, es entre quien entiende que hay que integrarse para ser más fuertes y más soberanos o quien cree que esto va de renacionalizar competencias”. A una pregunta sobre un “nuevo europeísmo de extrema derecha” que parece aflorar en las últimas elecciones, la exministra de Asuntos Exteriores aseguró que, “todos los países de la Unión Europea están importando mano de obra migrante. Todos. Pero luego hay dos grupos los que lo dicen y los que lo esconden”. El libro de González Laya -que se publicará también en francés en septiembre; “en Francia tienen el mismo problema que nosotros”, aseveró este martes la autora- propone una advertencia sobre el futuro de Europa a partir de un escenario hipotético inquietante: en 2049 el continente ha tomado malas decisiones (o no las ha tomado), está debilitado y subordinado a otras potencias. Con ese punto de partida, la autora examina los cambios recientes en el equilibrio global, como el repliegue de Estados Unidos, la guerra de agresión de Rusia contra Ucrania, la influencia económica de China y el uso de herramientas tecnológicas y económicas como formas de presión. El análisis se nutre de su amplia experiencia en política internacional y le sirve para plantear que la Unión Europea aún está a tiempo de evitar ese escenario si apuesta por una mayor cohesión interna y asume un papel más decidido en el mundo.
González Laya: “No se puede pasar del 0,7 al 2% de gasto militar sin un debate público, aunque sea incómodo”
La exministra de Asuntos Exteriores defiende en la presentación de su ensayo geopolítico la necesidad de que la ciudadanía europea debata sobre los peligros que la acechan y cómo afrontarlos









