El consumo de alcohol va a caer durante los próximos seis años. Descenderá en todos los mercados mundiales hasta 2031; desde ese año se irá recuperando paulatinamente y la facturación del sector volverá a los niveles actuales en 2035. Es el pronóstico del último estudio anual de IWSR, la principal consultora internacional del sector, que calcula que el descenso total del volumen de ventas durante la próxima década será de un 1%.La empresa prevé que el consumo mundial anual de alcohol puro per cápita disminuya en medio litro para dentro de diez años, una reducción que, según sus cálculos, equivale a aproximadamente dos botellas de licor o a una caja de vino por persona al año. La estimación de IWSR es consistente con la tendencia de los últimos años. Las ventas globales de bebidas alcohólicas bajaron un 2% entre finales de 2024 y 2025.Detrás de esta tendencia, el aumento del coste de la vida en los países occidentales y los cambios pospandémicos de los hábitos de consumo, capitaneados por una mayor preocupación por la salud y el auge de los fármacos para adelgazar. El informe reconoce que la comercialización de medicamentos como el Ozempic o el Wegovy puede influir en el consumo de alcohol y tener un impacto considerable en la demanda.Aun así, el informe de IWSR, que monitoriza 160 mercados nacionales, predice que las ventas se acabarán estabilizando en niveles parecidos a los actuales para dentro de una década. Los analistas encuentran dos variables fundamentales para la reestructuración de las ventas: el reequilibrio del mercado hacia los países emergentes y el crecimiento continuo de la población mundial en edad de consumir alcohol, que se espera que crezca un 9%. “Eso será suficiente como para que el volumen global total en 2035 sea tan solo un 1% inferior al de 2025″, explican.De momento, el mercado de alcohol más grande del mundo, tanto por valor como por volumen de ventas, es China. Pero durante la próxima década, el consumo se va a desplazar desde el gigante asiático, Estados Unidos y Europa hacia India —que ya tiene una de las mayores industrias del mundo—, los países de Latinoamérica y África. “Esto se percibe mejor si tenemos en cuenta el número de ‘raciones’, que tiene en cuenta los tamaños diferentes de cada bebida”, explica la consultora. El estudio parte de la base de que la cerveza y la sidra se suelen servir en botellines de 330 mililitros, el vino en 150 y los licores en 50.Según los datos de IWSR, el número de bebidas alcohólicas que se consuman en China dentro de diez años será un 19% menor al del año pasado. Algo parecido ocurrirá en Estados Unidos, donde las ventas disminuirán un 18%. En Japón bajarán un 15%, en Alemania un 14% y en Reino Unido, un 13%.Por otro lado, el consumo durante el mismo periodo subirá en India, Colombia, Vietnam y México, con un 38%, un 26%, un 15% y un 13% respectivamente. El pronóstico de la compañía establece que India superará a Estados Unidos como segundo mercado de consumo de alcohol en 2032, por detrás de China. De hecho, ha sido el país con mayor crecimiento —un 4%— del consumo de bebidas alcohólicas en 2025. Lo mismo subió en el ejercicio anterior el alcohol en Colombia.Por producto, la bebida más estable será la cerveza, que refleja la tendencia general y solo caerá en un 1% durante la próxima década. Las ventas de licores duros como la ginebra, el ron o el vodka se reducirán en un 2%. El mayor batacazo será el del vino, con un 14% menos de consumo.No todo cae. Las bebidas alcohólicas listas para consumir —conocidas como RTD, por sus siglas en inglés— están de moda. Son los cócteles premezclados y enlatados que se pueden adquirir en los supermercados, o los botellines de agua carbonatada mezclada con alcohol destilado y saborizantes, que prometen ser bajas en calorías, por ejemplo. Todas ellas seguirán creciendo; lo harán hasta un 17% para 2035.Los próximos diez años estirarán las tendencias actuales. El año pasado, la cerveza dejó de beberse en un 2% a nivel internacional. El vino ya ha caído un 5%. Sin embargo, las RTDs ya apuntan maneras con un crecimiento del 3%. También lo hacen las cervezas sin alcohol, que están proliferando en la mayoría de países occidentales y cuyas ventas se han incrementado en un 8% a nivel global.“Los consumidores buscan variedad de sabores, la comodidad y menor graduación alcohólica”, explica Luke Tegner, director de consultoría de IWSR. “Esto está impulsando un cambio en el consumo, que se aleja de categorías más tradicionales como el vino y los licores hacia las bebidas listas para consumir”, añade. Según el analista, el consumo mundial de este tipo de bebidas alcanzó los 1.000 millones de cajas de 9 litros por primera vez en 2025, y no hay indicios de que esta tendencia vaya a cambiar pronto.“La estabilización prevista en el volumen mundial de bebidas alcohólicas es una buena noticia para el sector, pero aún quedan muchos retos por delante”, advierte Marten Lodewijks, presidente de IWSR. “El panorama del mercado en 2035 será muy diferente al actual, y los productores deberán adaptarse a los cambios en los gustos de los consumidores en los mercados ya establecidos, además de prepararse para cambios significativos en los lugares de consumo”.