Las reservas a�n abundantes y la mayor capacidad de reacci�n de los productores y consumidores han permitido que el mundo est� mejor preparado para enfrentar la disrupci�n.Si pregunta a los veteranos de la industria, le dir�n que el mercado petrolero no es muy flexible. El di�sel y la gasolina tienen que encarecerse mucho antes de que la gente frene en seco. Y en cuanto al suministro, se necesita mucho tiempo para que los precios m�s altos del petr�leo impulsen la producci�n. Por eso, puede parecer extra�o que el conflicto en Ir�n a�n no haya provocado una gran crisis del combustible.En teor�a, incluso una peque�a fluctuaci�n deber�a disparar los precios, por no hablar de un conflicto que ha cerrado la ruta mar�tima por la que fluye una quinta parte del petr�leo. La realidad es que el impacto se ha amortiguado en cierta medida gracias a los excedentes acumulados antes del inicio de la guerra.Si se descuentan los pocos buques que se aventuran a cruzar el estrecho de Ormuz y los flujos que se han redirigido a trav�s de oleoductos, la Agencia Internacional de Energ�a sugiere que el conflicto elimin� unos 14 millones de barriles diarios del suministro mundial de crudo y productos derivados en abril, de un mercado que sol�a alcanzar los 105 millones de barriles diarios. Pero antes de eso, la oferta superaba a la demanda en 3,5 millones de barriles, seg�n Wood Mackenzie, lo que reducir�a el d�ficit real a unos 10-11 millones de barriles, una cifra m�s manejable.La abundante producci�n tambi�n signific� que el mundo entr� en esta crisis con grandes reservas de petr�leo. Esas reservas se est�n agotando r�pidamente. La Administraci�n de Informaci�n Energ�tica de Estados Unidos estima que en el segundo trimestre se habr�n empleado m�s de 6 millones de barriles diarios de las reservas mundiales.Sin embargo, lo m�s sorprendente son los focos de flexibilidad imprevistos que han surgido durante esta crisis. Ante la disrupci�n, los pa�ses no pertenecientes al Golfo P�rsico han logrado aumentar su producci�n de petr�leo en aproximadamente un mill�n de barriles diarios, seg�n Rystad Energy. Parte de este aumento ser� temporal, resultado del aplazamiento del mantenimiento programado en las plantas de producci�n. Y en algunos aspectos, el mercado es, de hecho, m�s flexible que en crisis petroleras anteriores: los productores de petr�leo de esquisto de Estados Unidos, por ejemplo, pueden entrar en producci�n m�s r�pido que los de petr�leo convencional.La demanda, generalmente considerada bastante inflexible, tambi�n parece haberse reducido ligeramente. En abril, el mundo consumi� 3 millones de barriles menos al d�a que un a�o antes, en gran parte debido a la paralizaci�n de las plantas petroqu�micas asi�ticas. Y eso a pesar de que el crudo Brent costaba 92 d�lares el barril, mucho menos de los 200 d�lares al valor actual del dinero que se necesitaron para estabilizar el mercado durante la crisis financiera de 2008.Esto tiene que ver con la evoluci�n de los consumidores de petr�leo: las econom�as emergentes, m�s sensibles a los precios, representan ahora m�s de la mitad del mercado. Adem�s, el reciente crecimiento de la demanda ha sido impulsado por la aviaci�n y la industria petroqu�mica. Ambos sectores son m�s sensibles a los precios del combustible que el transporte por carretera: la aviaci�n es un sector m�s discrecional, sobre todo en lo que respecta al turismo, que muchos otros tipos de transporte de mercanc�as. Y los clientes de la industria petroqu�mica podr�an encontrar m�s de lo que necesitan en las plantas estadounidenses que funcionan con gas natural barato.En resumen, las reservas a�n abundantes y la mayor capacidad de respuesta de algunos productores y consumidores parecen haber permitido que el mundo est� mejor preparado que antes para afrontar una perturbaci�n en el mercado petrolero. Pero, por supuesto, esto aguantar� mientras duren las reservas. Llegado un punto, incluso estos nuevos amortiguadores se desgastar�n. Se trata de un alivio temporal, aunque bienvenido.� The Financial Times Limited [2026]. Todos los derechos reservados. FT y Financial Times son marcas registradas de Financial Times Limited. Queda prohibida la redistribuci�n, copia o modificaci�n. EXPANSI�N es el �nico responsable de esta traducci�n y Financial Times Limited no se hace responsable de la exactitud de la misma.