Muchos trabajadores tienen derecho a pedir una excedencia en su trabajo, pero la ejecución de ese derecho lleva aparejadas ciertas responsabilidades y, de hecho, los empleados pueden arriesgarse a quedarse sin su puesto cuando deseen volver a la empresa. Es la 'cara B' de la excedencia voluntaria, regulada por el Estatuto de los Trabajadores y que permite un periodo de descanso de entre cuatro meses y cinco años. Y que, en paralelo, deja al empleado en una situación algo vulnerable, porque no reserva su puesto de trabajo.
En su artículo 46 (puede consultarlo en este enlace), la ley especifica que "el trabajador con al menos una antigüedad en la empresa de un año tiene derecho a que se le reconozca la posibilidad de situarse en excedencia voluntaria por un plazo no menor a cuatro meses y no mayor a cinco años".
Además, señala que cualquier trabajador que se acoja a la excedencia voluntaria "conserva solo un derecho preferente al reingreso en las vacantes de igual o similar categoría a la suya que hubiera o se produjeran en la empresa".
"Te puedes llevar una sorpresa"
Sobre todo esto ha alertado el abogado laboralista Juanma Lorente en un vídeo en su canal de TikTok, en el que ha pedido "mucho cuidado antes de pedir una excedencia porque te puedes llevar una sorpresa después".







