Patricia Carro | Burgos (EFE).- El paleontólogo Juan Luis Arsuaga, codirector de los yacimientos de la sierra de Atapuerca (Burgos), ve en el tribalismo -la identificación con la tribu, un grupo- el gran desafío al que tiene que enfrentarse la humanidad en un momento en el que el sobreconsumo de energía y recursos exige de acuerdos para gestionar el planeta y evitar caer «por el precipicio».
El problema «gordísimo» de este siglo XXI es la sostenibilidad, un problema global que requiere de una solución global, y la única vía pasa por «ponernos de acuerdo», defiende en una entrevista con la Agencia EFE antes de presentar en el Museo de la Evolución Humana de Burgos su último libro, ‘La respuesta’.
El paleontólogo Juan Luis Arsuaga, codirector de los yacimientos de la sierra de Atapuerca (Burgos), presenta su último libro ‘La respuesta’, en el Museo de la Evolución Humana, en Burgos. EFE/Santi Otero
La última vez que el ser humano fue sostenible fue en el Paleolítico, cuando no tenía ningún impacto sobre la naturaleza. Con la agricultura y la ganadería, en el Neolítico, el humano comenzó a transformarla en su beneficio, y ahora esa transformación es «brutal» y trae «un lío» de consumo acelerado de energía y materiales.








