Anna Traveset (La Seu d’Urgell), investigadora del IMEDEA-CSIC y referencia internacional en ecología de islas, es la ganadora del Premio Nacional de Investigación en la modalidad Alejandro Malaspina, dedicada a Ciencias y Tecnologías de los Recursos Naturales. Dirige la Unidad de Excelencia María de Maeztu del centro mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universitat de les Illes Balears (UIB).

También lidera el proyecto IslandLife, financiado con un ERC Advanced Grant de 2,5 millones de euros con el que ha montado un equipo que trabaja en seis archipiélagos —Balears, Canarias, Galápagos, Seychelles, Tierra del Fuego y Svalbard— para trazar las redes ecológicas más completas que se han construido nunca en ecosistemas insulares. Advierte de que el archipiélago balear está “muy alterado por la alta presión humana”.

Ha recibido uno de los premios científicos más importantes de España. ¿Cómo lo ha vivido?

Representa la recolección de los frutos después de muchos años plantando semillas, por lo que siento una gran satisfacción y agradecimiento. Llevo mucho tiempo poniendo esfuerzo, evidentemente no para ganar un premio, sino para investigar en lo que creo que es importante. Paralelamente, tengo un poco el síndrome de la impostora. Conozco muchos colegas que no están recibiendo premios y a los que admiro muchísimo. Pienso que también hay mucha gente que pone muchísimo esfuerzo en su trabajo y no les dan reconocimientos.