Estaban avisados, pero las derechas españolas quieren pasar de puntillas por el discurso de León XIV que criticó con dureza a los políticos que convierten a las personas migrantes en munición que disparar contra el Gobierno. Tanto PP como Vox hacen oídos sordos a las palabras que pronunció el Papa ante el Congreso y ya aplican medidas con la premisa de la “prioridad nacional” allí donde gobiernan en coalición. Un “eslogan” que no estaba tan “hueco” como dijo Juan Manuel Moreno. El presidente andaluz negocia su reelección y los ultras se quieren cobrar la pieza de que firme lo que antes rechazó.

Robert Prevost se convirtió el pasado lunes en el primer pontífice que ofreció un discurso ante el Congreso español. Ante una sesión conjunta de las Cortes Generales, el Papa reclamó una “respuesta” al “drama migratorio” que “vaya más allá de la mera gestión de flujos” de personas y que les ofrezca “vías seguras y legales, una acogida respetuosa y posibilidades reales de integración”.

La respuesta de las derechas ha sido la de rebajar la importancia de las palabras de León XIV. El portavoz del PP, Borja Sémper, calificó de “histórico” el discurso el mismo lunes. Una alocución “de altura y de nivel” que “interpela a todos”. “Compartimos de principio a fin” lo dicho por Prevost, añadió. Pero cuando hizo un repaso pormenorizado, obvió completamente lo dicho por el jefe de la Iglesia católica en relación a las personas migrantes.