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CatalejoAl haber dedicado el campeonato a personas muy adineradas, desaparecerán los grupos familiares de la clase económicamente baja.

El futbol, deporte más popular del mundo, siempre ha estado al alcance de las clases medias. Esta vez, la exorbitante subida de los precios decididos por la Fifa y celebrarlo en tres países, lo convirtió en absurdamente elitista, en una peligrosa tríada de decisiones de la Fifa peligrosas por absurdas. Sólo en México tiene enorme esa popularidad, menor en Canadá, y en un lejano lugar en Estados Unidos, reducida a quienes son blancos, rubios, ojiazules, o negros. Reinan el beisbol, futbol americano, basquetbol y jockey sobre hielo. La popularidad se afianza entre hispanoparlantes locales o emigrantes, así como en los descendientes de países europeos, donde sí es popular. Sacarlos es racista y muy riesgoso de causar un fracaso económico y deportivo.

Ya es conocida y temida la cruzada contra personas que “tienen la apariencia” de ser latinos, aunque sean estadounidenses de nacimiento o con papeles legales. La creación del grupo policial de esbirros llamado ICE, cuyos miembros obedecen de manera despiadada las órdenes de actuar con violencia. En lo económico, la ausencia de ellos de los estadios afecta a las medianas y pequeñas empresas o restaurantes, y el alto precio de la comida y de los hoteles. Por aparte, las grandes distancias entre los lugares donde están los estadios. Todo parece indicar un fracaso en lo deportivo, a causa de la participación de equipos provenientes de países desconocidos para el público, como algunos africanos y asiáticos, con la posibilidad muy real de estados semi vacíos.