Entradas solo aptas para rentas altas o muy altas, siguiendo el modelo de otras competiciones 'made in USA', como la Super Bowl o la final de la NBA. El Mundial de Fútbol de Estados Unidos, Canadá y México va a pasar a la historia como la Copa del Mundo con más selecciones, más partidos, con más pausas publicitarias en medio del juego y con precios prohibitivos. En eso se está convirtiendo el deporte del pueblo. Las cifras de espectadores, de momento, señalan que los estadios están bastante llenos, aunque también se ven butacas vacías, sobre todo en los partidos con menos tirón. La (FIFA) está convencida de que va a lograr con esta competición, de nuevo, más ingresos que nunca.
Para comprobar lo caras que son las entradas basta ver cuánto cuestan para los partidos de la Selección Española en esta primera fase. El primer choque contra Cabo Verde, partía de los 540 dólares (más de 460 euros), según diferentes páginas web de comercialización de entradas y de reventa. Un precio que correspondía a lo más alto de un fondo del Mercedes-Benz Stadium de Atlanta. En cuanto a los siguientes encuentros de la primera fase, en el caso de Arabia Saudí, el precio a casi una semana vista parte de 1.100 dólares. Los precios no van por sedes, en Guadalajara (México) las entradas superan los 2.300 euros para el choque que puede resultar definitivo contra Uruguay.








