El mar Mediterráneo se halla en una profunda crisis por la contaminación de residuos, fruto del modelo de sobreproducción y de la mano del turismo de masas. Ello propicia también que zonas vírgenes se hayan visto deterioradas por el efecto de un turismo masivo potenciado en parte por el efecto de las redes sociales. De estos desechos, el plástico y sus derivados, de acuerdo con el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), en la actualidad suponen el 95% de los residuos que flotan en el Mediterráneo y sus playas. WWF sostiene, además, que entre 70.000 y 130.000 toneladas de microplásticos –aquellos fragmentos de tamaño inferior a 5 milímetros– acaban en el Mediterráneo y otros mares europeos cada año.

La necesidad inminente de actuar contra la contaminación de los plásticos es lo que empujó a Danna Ayelén Bosch a crear el documental Un darrer capfico, el cual aborda desde diversas perspectivas cómo se afronta esta lucha contra la contaminación por plásticos en el mar a través de entrevistas con diferentes expertos y artesanos que trabajan con este material. Dichos testimonios ponen el foco en que lo más importante es reducir el consumo individual antes de generar nuevos residuos. No obstante, Bosch recuerda que “además de la responsabilidad individual, es fundamental el papel de las instituciones y los marcos regulatorios”.