La presidenta de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), Belén Gualda, ha afirmado este martes que el órgano que dirige no pudo constatar hasta marzo de este mismo año la magnitud del conflicto de interés que acarreaba la integración entre Indra y Escribano Mechanical & Engineering (EM&E). Fue en ese momento cuando la SEPI, que es la primera accionista de Indra, remitió a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) su preocupación por la influencia de ese conflicto en una operación que había saltado a los medios casi un año atrás, en abril de 2025, cuando Ángel Escribano llevaba unos pocos meses como presidente de Indra. Gualda ha añadido, en el marco de la comisión mixta de Seguridad Nacional celebrada este martes en el Congreso de los Diputados, que la primera ocasión en la que la SEPI pudo pronunciarse sobre la operación fue en diciembre, cuando Indra elevó al consejo de administración un informe elaborado por la comisión ad hoc (creada por la tecnológica para analizar la integración), en el que se determinó que la compra de EM&E era “coherente” con la estrategia de Indra. “La SEPI se pronuncia en los órganos societarios, puede parecer tarde o pronto, pero la SEPI no tuvo la oportunidad de pronunciarse en un órgano societario hasta diciembre de 2025 [cuando votó a favor del informe]”, ha indicado Gualda, que ha explicado que “el conflicto de intereses es algo habitual” en el ámbito empresarial, ya que muchos consejeros no tienen una dedicación exclusiva. Este era el caso de EM&E, que contaba con dos asientos en el consejo de administración de Indra por ser, en ese momento, el mayor accionista privado de la tecnológica (con un 14,3%, solo por detrás de la SEPI, con el 28%). Cabe recordar que, a su vez, como recordó el grupo del PP durante su intervención en la comisión del Congreso de 2025, que EM&E se hizo con importantes contratos militares que lideraría junto a Indra, entre ellos megaproyectos para desarrollar y fabricar la nueva artillería del Ejército de Tierra sobre ruedas y cadenas, cuyos contratos ascienden en conjunto a 7.240 millones.Gualda ha asegurado que, tras la aprobación por unanimidad en diciembre del citado informe de la comisión, en enero se elevaron al consejo seis posibles estructuras para la operación. “La SEPI estudió esas estructuras y comprobó que el conflicto de intereses estaba en cada una de las estructuras [propuestas]. Entonces vimos que el buen trabajo de la comisión ad hoc no había sido suficiente para eliminar el conflicto de intereses (...) Para Indra, la decisión tiene que ser la mejor para la compañía y no solo para evitar un conflicto de interés", ha afirmado la expresidenta de Navantia. “Les puede parecer tarde, pero era el momento en el que teníamos elementos para pronunciarnos”.Por otra parte, Gualda ha defendido que el fondo de solvencia lanzado por el Gobierno para ayudar a las compañías afectadas por la pandemia de Covid-19 “salvó 62.000 empleos”. Así, al igual que dijo en su comparecencia en el Senado en abril, ha recordado que “todos los expedientes cumplían con los criterios de elegibilidad”, entre ellos Plus Ultra, empresa que está en el centro de las investigaciones judiciales por los supuestos casos de corrupción en el PSOE y el Gobierno. A su vez, la directiva ha sacado pecho de la situación actual de las inversiones de la SEPI, destacando sus participaciones en Indra, Correos, Navantia y Telefónica. “Cuando llegué me encontré un agujero de 1.500 millones de euros en Navantia y ahora está cerca del equilibrio financiero. Se ha reconvertido una empresa que ha duplicado los ingresos en cinco años. Indra, en 2025, ha hecho un salto récord. Tras diez años de pérdidas, hemos reconducido a Correos con un proyecto estratégico que fue apoyado por la SEPI. Hemos duplicado la cartera de valores de SEPI, desde los 6.500 a los 13.000 millones de euros de cartera de valores. Esto corrobora las decisiones técnicas, absolutamente profesionales. Además, hemos vuelto a Telefónica, una inversión que ya se ha revalorizado y que sigue siendo un activo de todos los españoles”.
La SEPI defiende que tardó casi un año en constatar el conflicto de interés en la fusión de Indra y Escribano
La presidenta de la sociedad pública asegura que la primera ocasión que tuvo de pronunciarse fue en diciembre, cuando votó a favor del “encaje estratégico” de una operación que saltó a los medios en abril de 2025
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