Esta batalla es un aullido de bestialidad regresiva al que todos debemos responder. Es una guerra contra todos. Nos va en ello nuestro propio futuro

La brutal agresión reciente de un mando de la policía antidisturbios a una profesora, que se ha producido en Valencia, se ha convertido en un vídeo viral. Es por ello un símbolo del fenómeno que está marcando nuestra época dramáticamente: la guerra a la maestra, o el acoso y derribo del sistema de Educación Pública. Un proceso secular que con este capítulo muestra hasta qué punto se ha declarado abiertamente el crimen educativo o cultural como postura aceptable.

Desde que las teorías ultraliberalistas hoy en boga comenzaron a poner en duda el valor y la importancia del sistema público de educación, hace ya un siglo, la guerra al maestro avanza a todos los niveles. Se cuestiona que enseñar y formar sea una prioridad de los estados modernos.

No se considera un derecho universal, sino una función por la que se debe pagar, según líderes como Javier Milei o Donald Trump, y para líderes como Isabel Díaz Ayuso, ese derecho se somete al imperativo inverso de la libertad educativa, que en vez de enriquecer, empobrece la educación, porque reduce a categoría de opción individual el sistema público y limita o mercantiliza la cobertura del mismo, como hace con los otros servicios públicos.