ESTADOS UNIDOS.- Un estudio piloto publicado la semana pasada demuestra el potencial de un enfoque novedoso para tratar la anorexia nerviosa, un trastorno para el que hasta ahora no se encontraron tratamientos muy eficaces. La investigación de la Facultad de Medicina de la Universidad de California en San Diego indica que una intervención nutricional cetogénica —es decir, una dieta alta en grasas, baja en carbohidratos y moderada en proteínas— resultó viable y segura para pacientes con anorexia nerviosa con peso normalizado o con un leve déficit de peso. La intervención cetogénica fue bien tolerada por los participantes, con altas tasas de adherencia y sin que se observara una pérdida de peso significativa a lo largo del programa. Además, se observaron mejoras muy notables en los síntomas del trastorno alimentario: casi tres de cada cuatro participantes que completaron el estudio se encontraban en el rango de recuperación al final del programa, ya no cumplían con los criterios para un diagnóstico de anorexia nerviosa y todos los que lo completaron mostraron una mejora en las puntuaciones de depresión.La anorexia nerviosa es un trastorno psiquiátrico devastador. Incluso después de recuperar el peso, los pacientes suelen lidiar con síntomas psicológicos persistentes, como la insatisfacción corporal, un miedo intenso a comer y una obsesión con la figura, lo que implica un riesgo muy alto de recaída. Tiene, además, una de las tasas de mortalidad más elevadas entre las enfermedades mentales en Estados Unidos: se produce una muerte cada 52 minutos como consecuencia de este trastorno o de sus complicaciones.La anorexia nerviosa se caracteriza por restricciones alimentarias y una alteración en la percepción corporal