El gesto de Borja Jim�nez en la Corrida In Memoriam acab� sepultado por el s�ndrome del p�nico al triunfo, ese terror atenazante para pinchar las faenas que le llevaban a �l. Los �nicos toros que marr� con la espada fueron los de la gloria. Un sinf�n de circunstancias adversas se dieron, es cierto. Pero tampoco ayud� la mala cabeza, salir tan atacado, acelerado, quemando las naves. Mucha ansiedad tambi�n en las circunstancias favorables. Jim�nez no se imbuy� de templanza hasta que no apareci� el sobrero de El Torero, un superclase. Y esto sucedi� en el pen�ltimo turno, con la loable fortaleza mental para aguantar todo lo adverso pero no con la lucidez para haber encauzado mucho antes la tarde. Incluso en los albores. Fue siempre a contrarreloj. Borja Jim�nez se postr� a porta gayola ya en el primero como si no hubiera m�s toros ni hubiera ma�ana. Escap� de milagro de la cornada, tan pronto, despu�s de un cuerpo a tierra in extremis para evitar la bala. Pas� el toro recto como un ob�s y se revolvi� como rayo: Borja alcanz� la trinchera del callej�n con la muerte en los talones. Regres� al ruedo para pegarle un farol de rodillas y, finalmente, tres ver�nicas y una media all� en el "9". El galope templado del toro de Domingo Hern�ndez era todo lo contrario a las prisas que tra�a BJ; la calidad lat�a en su forma de colocar la cara. Brind� a Juli�n Guerra, su apoderado, el ide�logo, en un largo parlamento. Fue para lo �nico que el torero de Espartinas se tom� su tiempo. A continuaci�n todo fue muy seguido y r�pido. Un buen principio de faena -dos trincheras, el pase de la firma, otro del desd�n-; dos buenas series de derechazos; una notable de naturales...Y el buen toro, que ped�a lo opuesto a la velocidad, se afligi� a la salida de los naturales y se ech�. Ya no ser�a nunca m�s el mismo y aquello cay� a plomo. Una estocada baja, una ovaci�n.Quedaba mucha corrida. Pero Borja Jim�nez sigui� atacad�simo. Salt� un toro cinque�o de Toros de Cort�s imponente, serio y hondo, haciendo cosas que, aun con el poder preciso, pod�an llevarle al para�so. La lidia fue un desastre: a BJ, con la cabeza nublada, se le ocurri� hacer un quite por chicuelinas, precisamente a �ste, cuando apenas intervino en quites. El toro hizo varias sentadillas, incrementando las protestas. El presidente lo sostuvo hasta que un infortunado capotazo por alto sobresaliente �lvaro de la Calle, a la salida de un par, lo derruy�, literalmente. Hubo que apuntillar al toro, tan mal colocado en su derrumbe. Entr� la tarde en un desprop�sito, quemadas las naves primeras hacia el triunfo.Sali� el sobrero, de Victoriano del R�o tambi�n, amplio de carnes, pero como sin preparar. Borja Jim�nez hab�a vuelto a irse a porta gayola en un l�o considerable. El toro no val�a, pero termin� de condenarse en un muletazo por alto que lo quebrant� malamente. Al menos los ven�a matando. Echaron para atr�s tambi�n el tercero, de Domingo Hern�ndez, y sali� una raspa del mismo hierro, el toro peor presentado de un mes de toros. Y, para m�s inri, flojo, renqueante. La faena se desarroll� entre las l�gicas protestas y el temple a�n no hab�a bajado al sevillano.La oportunidad volvi� a presentarse con otro toro de Toros de Cort�s de insigne reata: Soleares. Bajo, armado y muy bravo. A Borja lo enviaron otra vez a portagayola. Como si eso fuera a arreglar nada. Jim�nez no se vino abajo. Soleares tampoco. La faena tuvo transmisi�n, m�s velocidad que ritmo, profundidad en su izquierda, siempre conectada con el p�blico. Alg�n tir�n que hac�a enterrar los pitones en el ruedo. BJ la hab�a dado la vuelta a la tarde como para cortar una oreja de esperanza, siendo el toro muy importante. Unas manoletinas. Y apareci� el s�ndrome del p�nico al triunfo. Fue a pinchar el �nico toro que no deb�a pinchar. Se pidi� el trofeo y dio la vuelta al ruedo como premio de consolaci�n.La tragedia sobrevol� la plaza cuando devolvieron al quinto toro y, una vez dentro, se volvi�. La puerta no estaba bien cerrada y la abri�, golpeando a un trabajador que, por segundos, qued� sin conocimiento y a merced de la bestia: ni lo vio, derrotando solo contra la segunda puerta. Los domingos, milagro. Salt� entonces un tercer sobrero, de El Torero, que derroch� mucha clase. Borja Jim�nez, a�n agarrado a la ilusi�n y ahora imbuido de templanza, cuaj� la faena de la tarde, la curva y la lentitud, un bramido creciente. El mejor torero posible con el pen�ltimo cartucho. Rug�a, por fin, Madrid. Aquello hab�a cogido el camino de la Puerta Grande. Pero BJ -ay, la cabeza- empez� a pasarse de faena. Como si no quisiera afrontar la hora de la suerte suprema. Y, cuando lleg�, ya con el toro m�s encogido, agarr� de nuevo hueso con la espada. Una y otra vez. El s�ndrome del p�nico al triunfo lo atrapaba. Ya no vali� el �ltimo toro y la losa ca�a a plomo. A �ste, por cierto, s� lo mat�.MONUMENTAL DE LAS VENTAS. Domingo, 7 de junio de 2026. Corrida In Memoriam. Toros de Domingo Hern�ndez (1�, 3� y 5�) y Toros de Cort�s (2�, 4� y 6�); dos cinque�os (2� y 4�); y un sobrero de Victoriano del R�o (2� bis); otro de Domingo Hern�ndez (3� bis); otro sobrero de El Torero (5� bis); de diferentes hechuras y seriedades; impresentable 3� bis; destacaron el buen 1�; el muy bravo 4�; y el superclase 5� bis.BORJA JIM�NEZ, DE BLANCO Y ORO. Estocada ca�da (ovaci�n); estocada atravesada y descabello (silencio); estocada atravesada (silencio); media tendida y descabello (petici�n y vuelta al ruedo); cuatro pinchazos, media estocada y descabello. Aviso (saludos); estocada (silencio).