El primer ministro armenio, Nikol Pashinyan, ha logrado renovar su mandato tras imponerse en unas elecciones seguidas con atención tanto en Moscú como en Bruselas, según los primeros sondeos a pie de urna. La votación llega después de meses de deterioro en las relaciones entre Armenia y Rusia y de una campaña marcada por denuncias de interferencias políticas, investigaciones judiciales y detenciones en la ex república rusa, de 2,9 millones de habitantes. Con estos resultados, Nikol Pashinyan obtiene un nuevo mandato al frente del Gobierno armenio y consolida la orientación prooccidental iniciada tras la derrota en Nagorno Karabaj. La victoria supone además un respaldo popular a su estrategia de diversificación de alianzas internacionales y de progresivo distanciamiento de Moscú, pese a las presiones ejercidas por Rusia durante los últimos meses.La coalición Armenia Fuerte, liderada por Samvel Karapetyan, se consolida como principal fuerza de oposición, aunque sin alcanzar los apoyos necesarios para articular una alternativa de gobierno. Tampoco la suma del resto de partidos opositores ha resultado suficiente para reproducir a nivel nacional la estrategia que permitió a varias formaciones arrebatar recientemente la alcaldía de Gyumri al partido gubernamental mediante una amplia coalición postelectoral.El resultado refuerza la posición de Pashinyan en un momento especialmente delicado para Armenia, que continúa afrontando las consecuencias de la pérdida de Nagorno Karabaj, las tensiones fronterizas con Azerbaiyán, el acercamiento a Turquía y la redefinición de su papel en el Cáucaso Sur.Las elecciones parlamentarias celebradas este domingo en Armenia han estado marcadas por una fuerte polarización política, denuncias de irregularidades y una creciente tensión geopolítica entre Moscú y Occidente. Apenas dos días antes de la votación, la Comisión Electoral Central rechazó una petición impulsada por el Partido Republicano para excluir de la contienda a la coalición opositora Armenia Fuerte, después de que el propio primer ministro, Nikol Pashinyan, instara públicamente a sus adversarios a formalizar sus reclamaciones por la vía legal durante un debate televisado.La jornada electoral llega tras semanas especialmente convulsas. Diversos medios internacionales, entre ellos Reuters, han informado de presuntas injerencias rusas en el proceso político armenio coincidiendo con el acercamiento de Ereván a la Unión Europea, las tensiones derivadas de las sanciones económicas impuestas por Moscú y la detención de varias figuras vinculadas al entorno de la coalición Armenia Fuerte, liderada por el empresario Samvel Karapetyan.El día de la votación tampoco ha estado exento de controversia. Mientras la Comisión Electoral Central cifró el censo electoral en 2.505.102 ciudadanos, el Ministerio del Interior comunicó posteriormente una cifra inferior en 19.251 personas. Paralelamente, numerosos vídeos difundidos en redes sociales mostraban a ciudadanos y periodistas denunciando la aparición de personas desconocidas empadronadas en sus domicilios.La participación alcanzó el 58,97%, casi diez puntos más que en las elecciones de 2021, cuando se situó en el 49,39%, y muy por encima de los niveles registrados tras la Revolución de Terciopelo de 2018. El aumento ha sido especialmente significativo en las regiones fronterizas con Azerbaiyán, incluidas algunas zonas afectadas por la ocupación militar azerbaiyana, reflejando la importancia que gran parte de la sociedad armenia ha otorgado a unos comicios considerados decisivos para el futuro del país.Las autoridades también informaron de múltiples incidentes relacionados con el proceso electoral. La Comisión Electoral Central confirmó la detención de 45 personas por presuntos delitos de compra de votos, mientras que el Comité de Investigación abrió 59 procedimientos penales por supuestas infracciones electorales, entre ellas casos de doble voto, vulneración del secreto del sufragio y obstrucción de los derechos electorales. Nueve personas permanecían detenidas al cierre de los colegios.El escrutinio avanza lentamente y no se esperan unos primeros resultados oficiales hasta la madrugada. Según los datos provisionales publicados tras el recuento de los primeros 51 colegios electorales (de 2.005, apenas el 2,5% del total), el partido gubernamental Contrato Civil, liderado por el primer ministro, encabeza el escrutinio con un 69,2% de los votos.Sin embargo, a medida que avanza el escrutinio, los resultados apuntan a una reducción de la ventaja inicial del partido gubernamental. Según los datos publicados por InfoCom.am tras el recuento de 82 colegios —algo más del 4% del total—, Contrato Civil, la formación del primer ministro Nikol Pashinyan, se mantiene en cabeza con el 56,4% de los votos.La principal fuerza de oposición, la coalición Armenia Fuerte, liderada por Samvel Karapetyan, obtiene el 26,0%, mientras que la Alianza Armenia, vinculada al expresidente Robert Kocharyan, alcanza el 11,0%. En cuarta posición se sitúa Armenia Próspera, encabezada por Gagik Tsarukyan, con el 3,2% de los sufragios.Aunque el resultado sigue siendo provisional y corresponde a una parte muy reducida de las mesas electorales, los datos reflejan una reducción de la distancia observada en los primeros recuentos, con un fortalecimiento de las principales fuerzas opositoras a medida que se incorporan nuevos colegios al escrutinio. No obstante, Contrato Civil continúa manteniendo una ventaja considerable cuando apenas se ha contabilizado algo más del 4% de los votos emitidos.La evolución del recuento durante las próximas horas será determinante para confirmar si la tendencia se mantiene o si el partido de Pashinyan logra ampliar nuevamente su ventaja. En cualquier caso, la elevada participación registrada en estos comicios confirma la importancia que gran parte de la sociedad armenia ha otorgado a unas elecciones consideradas decisivas para el futuro político del país.