Xavier Col�s Erev�nActualizado Lunes,
junio
12:19Tras una noche de nervios, Erev�n amaneci� este lunes con una victoria clara, pero no absoluta, del primer ministro proeuropeo Nikol Pashini�n. Con el escrutinio finalizado, su partido, Contrato Civil, gan� las elecciones parlamentarias con el 49,81% de los votos, muy por delante de Armenia Fuerte, la alianza de Samvel Karapetyan, que queda segunda con el 23,29%. El resultado permite a Pashini�n formar gobierno y mantener el control pol�tico de Armenia, pero no le da una mayor�a constitucional: gana con margen suficiente para seguir gobernando, pero no con el poder reforzado que habr�a necesitado para cambiar por s� solo las reglas de fondo del pa�s. La elecci�n confirma el giro que Armenia inici� tras la derrota en Nagorno Karabaj: menos dependencia de Rusia, m�s acercamiento a la Uni�n Europea y una apuesta arriesgada por cerrar la paz con Azerbaiy�n.La participaci�n aument� casi un 10% con respecto a las elecciones de 2021, alcanzando el 59,9%. Los armenios deb�an elegir entre la oposici�n prorrusa y el primer ministro Pashini�n, que est� m�s alineado con Occidente. En tercer lugar aparece la Alianza Armenia, con el 9,94%, La votaci�n del domingo es la primera elecci�n nacional desde que Armenia perdi� Nagorno-Karabaj a manos de Azerbaiy�n en 2023, una derrota traum�tica que puso fin a m�s de tres d�cadas de control armenio sobre la regi�n en disputa. Pashini�n necesitaba una mayor�a clara para lograr su objetivo m�s ambicioso y m�s peligroso: cerrar un acuerdo de paz con Azerbaiy�n y abrir, en paralelo, una normalizaci�n real con Turqu�a. Para Armenia supone revisar 30 a�os de pol�tica exterior, de memoria nacional y de seguridad tejidas alrededor del conflicto de Karabaj, la hostilidad con Bak� y la frontera cerrada con Ankara. Representantes de Armenia Fuerte, una formaci�n claramente impulsada por la propaganda rusa durante la recta final de la campa�a, denunciaron que la polic�a allan� ilegalmente la oficina del bloque en la ciudad de Gyumri y detuvo a tres personas. Tambi�n se abri� una investigaci�n penal sobre el pago de sobornos electorales por parte de un candidato del bloque Karapetyan a residentes de la regi�n de Lori. La investigaci�n incluy� detenciones y registros. Pero en esta campa�a las turbulencias han venido de fuera. Sobre todo de Rusia. El Kremlin utiliza habitualmente la presi�n econ�mica contra sus vecinos m�s cercanos con los que mantiene estrechas relaciones comerciales. Durante la campa�a ha prohibido la importaci�n de fresas, tomates, pepinos, pimientos, hierbas arom�ticas, ciertas marcas de co�ac y vino, la famosa agua mineral Jermuk, flores, pescado, cerezas y uvas armenias. Adem�s, el ministro de Energ�a ruso, Serguei Tsivilev, amenaz� con interrumpir el suministro de gas natural, productos derivados del petr�leo y diamantes en bruto a la rep�blica si Armenia contin�a su proceso de adhesi�n a la UE."Relaci�n muy estrecha" con PutinPashini�n sostiene que el mercado de la UE podr�a estar pronto abierto a los productos agr�colas armenios sin aranceles aduaneros. Pero tambi�n asegura tener una "relaci�n muy estrecha" con Vladimir Putin y recuerda que Armenia no puede ser excluida de la Uni�n Econ�mica Euroasi�tica, que lidera Rusia. Su plan es seguir integrado en esa estructura mientras avanza en su senda europea. Los l�deres europeos felicitaron r�pidamente a Pashini�n. En un mensaje publicado en X, la presidenta de la Comisi�n Europea, Ursula von der Leyen, celebr� su victoria como prueba de una Armenia democr�tica que se acerca cada vez m�s a Europa: "Armenia puede contar con nosotros". Aunque Pashini�n conserva el poder, no recupera la autoridad tan clara que tuvo despu�s de la revoluci�n de 2018 o de la victoria de 2021. Puede seguir gobernando Armenia, pero con una oposici�n algo m�s fuerte y m�s movilizada. Para dar cualquier paso sensible en la negociaci�n con Azerbaiy�n, sobre todo si toca la Constituci�n o la definici�n territorial del pa�s, tendr� que buscar apoyos o exponerse a una batalla pol�tica mucho m�s dura. No ha logrado obtener la supermayor�a necesaria para convocar un refer�ndum sobre la enmienda de la constituci�n, incluida la eliminaci�n de las referencias que —seg�n Azerbaiy�n— implican reivindicaciones territoriales sobre Nagorno-Karabaj: una condici�n crucial para la firma de un acuerdo de paz definitivo. Las repercusiones de este conflicto llevaron a Pashini�n a suspender la participaci�n de Armenia en la Organizaci�n del Tratado de Seguridad Colectiva, integrada por seis estados postsovi�ticos, liderados informalmente por Rusia. El camino de Pashini�n encierra una paradoja que con el paso de los a�os se est� haciendo m�s visible. Lleg� al poder en 2018 como el rostro de la Revoluci�n de Terciopelo, con la promesa de desmontar el viejo sistema olig�rquico y abrir Armenia despu�s de a�os de pol�tica cerrada. Ocho a�os despu�s, sigue siendo el dirigente que m�s ha acercado el pa�s a Europa y el que m�s ha desafiado la tutela rusa, pero tambi�n gobierna con un estilo cada vez m�s personalista, apoyado en su relaci�n directa con la calle y estridente presencia en redes sociales. En sus formas ha ido apareciendo una idea plebiscitaria del poder.Cr�ticasSus cr�ticos ven ah� una deriva peligrosa: uso de causas penales contra adversarios, presi�n sobre instituciones independientes y una ret�rica que divide el pa�s entre reformistas y enemigos del Estado. El caso de Samvel Karapetyan, que hizo campa�a bajo arresto domiciliario, ha reforzado esa acusaci�n, aunque el Gobierno sostiene que no persigue ideas pol�ticas sino delitos concretos.Armenia contin�a siendo una excepci�n democr�tica en una regi�n dominada por hombres autoritarios que han llevado a cabo una descarada demolici�n de los contrapesos: Azerbaiy�n al este, Rusia como eterna potencia tutelar al norte del C�ucaso y Turqu�a al oeste funcionan con sistemas mucho m�s verticales, con menor competencia pol�tica real y menos espacio para la oposici�n. Pashini�n no es un aut�crata como los de ese complejo vecindario, pero tendr� que definir su estilo ante un parlamento m�s movilizado contra �l. Parte de su apoyo es prestado: muchos votantes apoyaron al primer ministro principalmente porque la oposici�n ha hecho una mala campa�a, sigue estando ampliamente desacreditada y estrechamente vinculada a RusiaLa mayor�a le permite gobernar, negociar con Bak� y mantener el rumbo europeo. Pero el hecho de no haber obtenido una mayor�a constitucional lo obliga, al menos sobre el papel, a convivir con esos contrapesos que parece que empezaban a sacarle de quicio. Tras las elecciones, Pashini�n declar� que la prioridad de su partido para el pr�ximo mandato ser�a el desmantelamiento total de lo que describi� como un "sistema criminal-olig�rquico". Tambi�n afirm� que las principales figuras de la oposici�n deber�an ser procesadas penalmente.La UE ha restado importancia a las cr�ticas contra la dureza de Pashini�n, sin ocultar su apoyo al distanciamiento de Armenia de Mosc�. Bruselas ha preparado un paquete inicial de ayuda de 50 millones de euros para ayudar a Armenia a resistir la presi�n econ�mica rusa. Para Armenia, la prueba para Armenia ser�a demostrar que puede seguir siendo una democracia mientras atraviesa una de las decisiones m�s delicadas de su historia reciente.












