El primer ministro Nikol Pashinián confirma su victoria en las elecciones en Armenia celebradas este domingo después de que su partido, el proeuropeo Contrato Civil, obtuviera el 49,8% de los votos. Estos comicios, los primeros celebrados tras el conflicto con Azerbaiyán, han estado marcados por la elevada participación, las denuncias de irregularidades y el pulso político entre el Gobierno —que ha diseñado un acercamiento a Occidente— y una oposición prorrusa que aspiraba a capitalizar el desgaste acumulado tras la pérdida de Nagorno Karabaj.Con el 100% de los votos escrutados, Pashinián asegura la victoria electoral, aunque con un retroceso respecto a las elecciones de 2021, cuando obtuvo el 54% de los sufragios. La oposición, por su parte, logró mejores resultados de lo esperado: los tres principales grupos opositores prorrusos suman conjuntamente el 37% de las papeletas y entrarán en el Parlamento junto a Contrato Civil.La coalición Armenia Fuerte, encabezada por el multimillonario ruso-armenio Samvel Karapetyan, se consolidó como principal fuerza opositora con el 23,29% de los votos. Le sigue la Alianza Armenia, vinculada al expresidente Robert Kocharián, y Armenia Próspera, liderada por Gagik Tsarukyan. El reparto de escaños, sin embargo, aún no está claro.Cuando apenas se había contabilizado alrededor del 10% de los votos, el primer ministro compareció ante los medios para celebrar lo que calificó como una “victoria histórica que garantizará la eternidad y el desarrollo de Armenia”. Sin embargo, la decisión fue duramente criticada por la oposición, que le acusó de precipitarse antes de la publicación de los resultados oficiales por parte de la Comisión Electoral Central. Karapetyan, el principal opositor, acusó al Gobierno de manipular la votación.Durante su comparecencia, Pashinián prometió mantener la política de acercamiento a Occidente iniciada en los últimos años sin renunciar a desarrollar las relaciones con Rusia. También aseguró que los armenios habían votado por la prosperidad regional y la cooperación, expresando su deseo de que el resultado reciba una respuesta positiva por parte de Turquía y Azerbaiyán.El primer ministro insistió, también, en la necesidad de institucionalizar la paz con Bakú y reiteró su compromiso de erradicar lo que definió como el sistema “criminal-oligárquico” que, a su juicio, ha condicionado durante décadas la vida política del país.Los resultados ofrecen una imagen ambivalente para Pashinián, que no logró la mayoría de dos tercios en el Parlamento necesaria para convocar el referéndum constitucional exigido por Azerbaiyán como parte del acuerdo de paz.Azerbaiyán y Armenia han mantenido enfrentamientos intermitentes desde finales de la década de 1980, y la escalada más reciente fue en 2023, cuando los armenios perdieron el territorio de Nagorno Karabaj para el país vecino. La reforma también es considerada clave para normalizar las relaciones con Turquía, principal aliado azerí.DenunciasLa jornada electoral tampoco estuvo exenta de controversia. Diversos medios de comunicación, organizaciones de observación electoral y representantes de la oposición denunciaron irregularidades en distintos puntos del país, unas acusaciones que previsiblemente seguirán marcando el debate político en los próximos días pese a la contundencia del resultado obtenido por el partido gobernante.Casi 1,5 millones de armenios participaron en unos comicios seguidos con atención tanto dentro como fuera del país, en un momento en el que el país trata de redefinir su posición internacional tras años de dependencia de Moscú y un progresivo acercamiento a Occidente.
Los resultados definitivos confirman la victoria del europeísta Nikol Pashinián en Armenia
El actual primer ministro obtiene casi el 50% de los votos, frente al 37% de la oposición prorrusa










