Almudena Álvarez | Palencia (EFE).- La alimentación del futuro no dependerá solo de plantas y animales, la combinación de fermentación e inteligencia artificial está abriendo una nueva etapa en la industria agroalimentaria, con tecnologías capaces de transformar residuos en ingredientes de alto valor añadido, desarrollar alimentos más saludables y reducir el impacto ambiental de la producción.

Empresas como MOA Foodtech, una startup biotecnológica española, ya aplican estas herramientas para diseñar los ingredientes que, según los expertos, formarán parte de la alimentación del futuro. Su CEO y fundador, el navarro Bosco Emparanza, es una de las voces que mejor representan esta nueva etapa de la innovación alimentaria.

«La innovación ya no es una opción para la industria alimentaria, sino una necesidad», asegura en una entrevista a EFE con motivo de su participación en el Foro Nacional «Alimentar el Futuro: Sostenibilidad e Innovación en la Industria Alimentaria», celebrado en Palencia y organizado por el Centro Tecnológico de Cereales de Castilla y León (CETECE), donde se analizaron las tendencias y tecnologías que marcarán el futuro del sector.

El bioquímico navarro segura que la industria alimentaria atraviesa una transformación profunda impulsada por la necesidad de producir de forma más sostenible, eficiente y saludable y, en ese proceso, la fermentación y la inteligencia artificial desempeñarán un papel decisivo.