ContraopaLa �lite econ�mica catalana se debate entre el plan de Illa&S�nchez de que acepten m�s impuestos a cambio de mantener dormido el 'proc�s' y el temor a que el PP lo despierte.Alberto N��ez Feij�o durante su intervenci�n p�blica en el Cercle d'EconomiaAraba PressActualizado Domingo,
junio
01:54Audio generado con IAFeij�o lleg� con �mpetu el pasado martes a las 08.30 horas al desayuno a puerta cerrada organizado con la �lite econ�mica catalana en el hotel Torre Melina. Ante presidentes catalanes de grandes empresas y directivos del Cercle d'Economia anfitri�n, el presidente del PP dio tal repaso al deterioro institucional del pa�s que el siempre socarr�n presidente del Banco Sabadell, Josep Oliu, le reconoci� que no es algo que escucharan tanto en Catalu�a, pero que era dif�cil de rebatir. "Vale, es verdad lo que dices. Eres como un martillo despertador, pero �y ahora qu�? �C�mo piensas llegar al Gobierno?", le dijo el ganador de la OPA sobre BBVA y referente indiscutible de la alta clase empresarial y financiera catalana, seg�n resumen asistentes consultados.Su posici�n describe bien un sentir general en la sala: consciencia del deterioro del pa�s y necesidad de cambio, pero dudas de si Feij�o tendr� la capacidad de lograrlo sin generar otros problemas en Catalu�a. El l�der popular record� que hay una mayor�a parlamentaria para tomar medidas favorables al crecimiento empresarial y econ�mico -incluyendo al PNV y Junts- como las que querr�a el Cercle, pero no para desalojar a Pedro S�nchez. El presidente del PP ofrece un proyecto econ�mico que atrae a las �lites, pero tambi�n puede ser portador de una inestabilidad en Catalu�a al necesitar a Vox. As� lo ven no pocos miembros de la influyente asociaci�n catalana a la que pertenece Oliu, lo que hace inviable que se muevan en favor del PP con Junts o incluso el PNV para acelerar las elecciones.En el centro, el presidente del Banco Sabadell, Josep OliuLo que esta �lite llama estabilidad se pudo ver en la noche del lunes en los jardines del Palau de Congressos de Barcelona. Era la entrega de los premios empresariales Jos� Manuel Lara y se invit� con honores a la ceremonia al presidente del Parlament, Josep Rull. Es el mismo que fue condenado por el Supremo a 10,5 a�os de c�rcel e inhabilitaci�n por sedici�n en 2017, pero que fue indultado y amnistiado. Le sali� barato haber participado en la mayor desestabilizaci�n pol�tica y econ�mica de la historia reciente de Espa�a y est� ya integrado en la alta sociedad catalana. Tanto, que comparti� la presidencia del acto con la consellera de Econom�a de la Generalitat, la socialista Alicia Romero. Nadie lo vio como algo anormal, sino m�s bien como una se�al rutinaria del c�modo olvido de aquel trauma que practica esta comunidad motriz de Espa�a. Tambi�n Rull aplaudi� cort�s los discursos de la presidenta del Cercle, la economista y consejera de empresas del Ibex, Teresa Garc�a-Mil�, que habla de Espa�a con normalidad y resalta el peso de Catalu�a "en el conjunto del Estado". Pero hay algo que s� se va viendo como irritante y anormal en esta influyente asociaci�n y se lo dijo Garc�a-Mil� con claridad a Salvador Illa: se est� apartando -como Pedro S�nchez en su d�a- del ala proempresarial del socialismo para ir abrazando, de la mano de partidos a su izquierda, pol�ticas fiscales y de vivienda cada vez m�s "equivocadas".Illa les est� lanzando, a su vez, un anzuelo. "El independentismo no est� muerto y puede resurgir con otro tipo de pol�tica en Espa�a", asegura una alta fuente de la Generalitat. "En Catalu�a tenemos que pensar que es mejor pagar m�s impuestos con S�nchez e Illa a que el PP reavive el proc�s con un Gobierno de la mano de Vox. En Madrid basta con pagar menos impuestos, pero aqu� hay que ponderar otras cosas. Volver a un problema de convivencia como el de 2017 es peor que nada", afirma un destacado miembro del Cercle en sinton�a con Illa. "Es as�, pero estamos al l�mite ya con los impuestos", subraya otro.El contraanzuelo que lanza, por su parte, Feij�o es si la �lite catalana est� dispuesta a seguir arropando a los que les asfixian a impuestos y regulaci�n con deterioro institucional mientras son incapaces de emprender reformas necesarias ante la desaceleraci�n que llega tras el buen crecimiento alcanzado tras la pandemia. En sus contactos con la �lite catalana, Feij�o presenta el riesgo de Vox como inexistente, puesto que se compromete a gobernar "con responsabilidad" fiel a sus convicciones autonomistas de su etapa gallega. Su problema con esta �lite en su discurso en el Cercle es que no quiso t�cticamente hacer gui�os al catalanismo. "Ni tiene por qu� hacerlo", discrep� de la mayor�a del auditorio otro importante miembro del Cercle. "No se le puede pedir ir a Waterloo y debilitarse ante Vox. Va a ser lento, pero debe llegar a Moncloa como fruta madura, sin riesgos innecesarios. Luego ya podr� gobernar con sensatez y aprovechar el trabajo sucio que le ha hecho S�nchez de amnistiar al independentismo". Los estragos del proc�s a�n colean en la esencial, pero compleja Catalu�a.














