Había un elefante en la habitación de la reunión anual del Cercle d'Economía, según ha declarado el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo. Y aunque no ha aludido directamente a la moción de censura instrumental contra el Gobierno de Pedro Sánchez, ha prometido devolver la "decencia" al país "con ayuda o sin ella", en una clara referencia velada a los socios del Ejecutivo que siguen sin retirar explícitamente su apoyo al Ejecutivo tras los casos de corrupción. Ofreció ayer Feijóo utilizar dicha herramienta parlamentaria a PNV y Junts con un gobierno transitorio, pero hoy ha advertido: "No sé qué harán otros, no pretendo remover conciencias, no busco atajos y no vengo a pedir favores ni tampoco a regalarlos".La respuesta a la oferta que hizo este lunes Feijóo ha llegado a primera hora de esta mañana de la mano del secretario general de Junts, Jordi Turrull, quien ha planteado al líder popular que presente "una propuesta seria" sobre la eventual moción de censura a Carles Puigdemont en una reunión en Waterloo. Poco más de una hora después, el líder popular ha dejado claro que no va a "regalar favores" a cambio de ser presidente. Advertencia de Feijóo ante el reto planteado por el dirigente posconvergente.El presidente del PP ha retomado la oferta que hizo ayer por primera vez a los socios del Ejecutivo para lograr sus apoyos ante un hipotética moción: sacar adelante la herramienta parlamentaria y convocar inmediatamente elecciones. Hizo cálculos entonces para lanzar un argumento que este martes ha vuelto a repetir: "Hay un total de 184 diputados que han exigido elecciones inmediatas". Así que insiste en que el único final "digno" para esta "legislatura exhausta" es devolverle la voz a los españoles. Pero Feijóo eleva la presión y sostiene que para cambiar de rumbo hay que hacer algo, de nada vale reclamar una convocatoria electoral que Sánchez ya ha descartado por activa y pasiva. "La teoría hay que llevarla a la práctica porque lo que se dice no tiene ningún valor si no se acompaña de hechos coherentes con las palabras", ha insistido el líder de la oposición. No tira la toalla ante la idea de la moción de censura y tras los "movimientos" que ha notado entre Junts y PNV, pero ante las reticencias de los socios no deja de expresar la idea de que es más sencillo de lo que parece. "Habrá quien piense que esto tiene una dificultad sideral, pero para mí es bastante fácil", ha dicho. De hecho, rondando la misma idea, ha seguido insistiendo en que "quienes coincidimos en que esta situación es insostenible, deberíamos hacer todo lo posible". Y en este punto, su compromiso es tomar la batuta de la situación, en medio de las opiniones diversas sobre si la moción de censura es el mecanismo correcto o si, por el contrario, sería un balón de oxígeno para Sánchez como el mismo Feijóo consideraba en su momento. "Tengo muy claro que el momento es tan delicado que desaconseja decisiones irreflexivas. Vaya por delante mi agradecimiento a todos los consejos que recibo, pero seguiré actuando con aplomo y responsabilidad, de acuerdo a mis convicciones en cada momento", ha advertido el popular.