Como él mismo señaló nada más subir al atril del Cercle d'Economia, Alberto Núñez Feijóo llegó a Barcelona acompañado de un enorme elefante: la duda sobre si puede articular una mayoría para una moción de censura exitosa contra Pedro Sánchez. Durante los 45 minutos que intervino, el líder del PP no dio al elefante ni un triste cacahuete, ni tampoco concedió a la audiencia empresarial una sola promesa o guiño más allá de lo estrictamente necesario. Más bien al contrario.

Feijóo dejó claro al empresariado catalán que ni cuenta con ellos para llegar a Moncloa ni les pide nada. Este no es un presidente del PP que quiera hablar en catalán en la intimidad. El tono de Feijóo tuvo este martes un matiz diferente al empleado en otras ocasiones, tanto en el mismo foro como en otros encuentros con el patriciado catalán.