Madrid (EFE).- El próximo 11 de junio comenzará a rodar el balón en el Mundial de fútbol, aunque los equipos de marketing de las empresas de gran consumo empezaron a jugar mucho antes para conectar con sus consumidores con campañas, colecciones y productos tematizados.

Desde las marcas que son patrocinadores oficiales desde hace décadas, como Coca-Cola o McDonald’s, o las que aprovechan estos días para hacer marketing callejero con los colores de la selección, las compañías no quieren perderse la oportunidad de sumarse a la fiesta y ganar en reputación.

Así lo ha explicado a EFE la responsable de Conocimiento del Cliente de la consultora Circana, Sandra Latorre, para quien el Mundial sigue siendo «uno de los pocos eventos con capacidad de concentrar atención, conversación y consumo a gran escala en un periodo muy corto».

Es por eso que, aunque el consumo de medios esté «más fragmentado», este tipo de competiciones mantiene una capacidad diferencial para generar alcance y relevancia a las marcas y les permite asociarse a valores propios del evento: emoción, competición, celebración, pertenencia, disfrute compartido o vínculo con el país y la selección.

Vinculación directa con el consumo durante los partidos