Cada cuatro años, el Mundial de fútbol registra cambios en los hábitos de consumo. Algunos restaurantes se llenan, las salas de estar en casa se convierten en pequeños estadios con variedad de productos para picotear y, con la digitalización, también se acelera la innovación y la experiencia del consumidor en línea.
Aunque las imágenes más icónicas provienen de los estadios, gran parte del impacto económico se genera en los hogares. Las reuniones para ver partidos, conocidas hoy como la tendencia de las watch parties, impulsan la demanda en supermercados, servicios de delivery y comercios electrónicos.
De acuerdo con NielsenIQ, empresa líder en inteligencia del consumidor y estudios de mercado, categorías como cerveza, snacks, bebidas gaseosas y productos listos para consumir, así como alimentos de preparación rápida, registran incrementos significativos durante los torneos mundialistas. En algunos mercados, las promociones adecuadamente ejecutadas pueden elevar las ventas de cerveza hasta en un 50% y las de snacks alrededor de un 60%.
La lección para las pequeñas y medianas empresas (pymes) es entender el contexto en el que consumen sus clientes, el cual puede ser tan importante como el producto que venden. No se trata únicamente de ofrecer alimentos o bebidas, sino de facilitar experiencias compartidas.














