El fútbol conecta con orgullo, celebración y sentido de pertenencia. Publicaciones de la revista de negocios PuroMarketing, destacan que las marcas aprovechan esa conexión emocional mediante campañas, narrativas y experiencias capaces de fortalecer recordación y valor de marca.

La magnitud del fenómeno explica por qué el Mundial se convierte en un escenario económico tan atractivo. El torneo de 2022 generó cerca de 5 mil millones de interacciones y su final reunió aproximadamente 1 mil 500 millones de espectadores, convirtiéndose en uno de los eventos con mayor exposición comercial del planeta. Este alcance global crea un entorno donde grandes compañías y pequeños negocios encuentran espacio para visibilizar productos y servicios.

El antecedente de Alemania 2006 es revelador. Según datos oficiales, el país reportó alrededor de US$3 mil millones adicionales en ventas minoristas vinculadas al torneo, incluyendo camisetas, recuerdos y productos asociados al Mundial.

Las pymes también juegan el partido

Aunque suele pensarse que los grandes beneficios quedan en manos de patrocinadores internacionales, las investigaciones académicas publicadas en el repositorio RiuNet muestran que las pymes relacionadas con gastronomía, hospitalidad, transporte, comercio y souvenirs también se benefician del aumento del turismo y del consumo asociado al evento, siempre que exista preparación y capacidad de activación comercial.