Actualizado Viernes,
junio
22:56El Gobierno va a incumplir el plazo fijado por Bruselas para acabar con el secreto salarial. La Comisi�n Europea hab�a dado de margen hasta el 7 de junio para transponer la directiva sobre transparencia retributiva, que se aprob� en mayo de 2023. Pero tres a�os despu�s, la inacci�n gubernamental mantiene bloqueado el aterrizaje de las nuevas exigencias comunitarias en la legislaci�n nacional, lo que aboca a las empresas a meses ca�ticos por la inseguridad jur�dica sobre el futuro marco normativo. El Ministerio de Trabajo dio el primer paso para transponer la directiva el pasado mes de abril, pero a estas alturas no ha enviado ninguna propuesta formal a los agentes sociales. Pese a considerarla como una de sus "prioridades legislativas", Yolanda D�az ha apurado hasta el �ltimo momento para iniciar el proceso de transposici�n. Y ahora el Ejecutivo se arriesga a sanciones millonarias de la UE si no incorpora al derecho interno cuanto antes las nuevas obligaciones en materia retributiva. Y las empresas, mientras tanto, intentan adelantarse a ciegas para anticipar los posibles riesgos e impactos.La eliminaci�n de las diferencias retributivas entre hombres y mujeres es, de hecho, una prioridad del Ejecutivo de cara a la elaboraci�n de los Presupuestos Generales del Estado de 2027, tal y como consta en la orden que dicta las normas para la elaboraci�n de los mismos, publicada ayer en el Bolet�n Oficial del Estado (BOE): "Se priorizar�n medidas destinadas a reducir las brechas de g�nero en el empleo, la retribuci�n y la participaci�n en puestos de responsabilidad", indica el texto, que a�ade que se impulsar� "el empoderamiento econ�mico y social de las mujeres, contribuyendo a una sociedad m�s justa, inclusiva y cohesionada".Lo cierto es que Espa�a ya ha tomado medidas para atajar la brecha salarial entre hombres y mujeres en los �ltimos a�os. El Estatuto de los Trabajadores reconoce el principio de igual salario por trabajos de igual valor y exige disponer de un registro salarial desglosado por sexo. Tambi�n obliga a justificar determinadas diferencias retributivas en empresas de 50 o m�s trabajadores. Asimismo, se han desarrollado herramientas como los registros y las auditor�as retributivas vinculadas a los planes de igualdad. Pero la directiva europea va mucho m�s all� en sus exigencias y supone un cambio radical en las pr�cticas salariales de las compa��as. De ah� su relevancia y la incertidumbre que reina en las empresas en estos momentos. Entre los aspectos esenciales, la directiva extiende por primera vez las obligaciones de transparencia salarial a los procesos selectivos, obligando a los empleadores a facilitar a los candidatos informaci�n sobre el nivel retributivo o la banda salarial del puesto ofertado; proh�be expresamente solicitar informaci�n relativa al historial retributivo previo del aspirante, para evitar la perpetuaci�n de desigualdades salariales estructurales a lo largo de las trayectorias profesionales; y exige a las empresas poner a disposici�n de su plantilla los criterios que se utilizan para determinar los sueldos.La Directiva obliga a las empresas de m�s de 100 empleados a informar peri�dicamente sobre sus datos salariales. Esta obligaci�n se implantar� de forma gradual: las empresas con m�s de 150 trabajadores deber�n empezar a reportar en junio de 2027, mientras que las que tengan entre 100 y 149 empleados lo har�n a partir de junio de 2031. Las empresas de 250 o m�s trabajadores tendr�n que presentar esta informaci�n cada a�o, mientras que las que tengan entre 100 y 249 empleados deber�n hacerlo cada tres a�os. Adem�s, si los datos muestran una diferencia salarial entre hombres y mujeres igual o superior al 5% (umbral que se endurece considerablemente desde el 25% actual) y la empresa no puede justificarla con razones objetivas y no discriminatorias, estar� obligada a realizar un an�lisis conjunto con los representantes de los trabajadores para identificar las causas y adoptar medidas correctoras. Sobre el papel, Espa�a deber�a incorporar todas estas exigencias, pero en estos momentos se desconoce el alcance final que tendr� la nueva normativa. Aun as�, las empresas ya se est�n adelantando y anticipando los riesgos asociados a las nuevas exigencias. "Un primer �mbito en el que se est�n concentrando los esfuerzos es la revisi�n y sistematizaci�n de los sistemas retributivos existentes, con especial atenci�n a la definici�n de las agrupaciones de puestos de igual o similar valor, bandas salariales y criterios de evaluaci�n del desempe�o", explica Olga Cecilia, socia responsable de Compensaci�n y Pensiones de EY. "Muchas empresas est�n llevando a cabo an�lisis internos que permitan detectar posibles incoherencias, especialmente en lo relativo a los conceptos retributivos complementarios o variables, tradicionalmente menos estructurados y m�s expuestos a discrecionalidad", apunta en el �ltimo Human Capital Outlook de EY Insights. Asimismo, en la consultora detectan "un avance significativo en la formalizaci�n y documentaci�n de los criterios de fijaci�n y progresi�n salarial, con el objetivo de garantizar que estos sean objetivables, trazables y neutros desde una perspectiva de g�nero". "Este ejercicio de transparencia interna no solo facilita el cumplimiento de las obligaciones actuales, sino que prepara a las organizaciones para responder adecuadamente a los nuevos derechos de informaci�n y exigencias de justificaci�n que se derivar�n del futuro marco normativo", afirma Cecilia. Por su parte, el �ltimo Periscopio Fiscal y Legal de PwC se centra en las consecuencias del retraso en la transposici�n de la directiva y advierte de la "enrevesada situaci�n" que "se nos viene encima", producto "de una mala gesti�n de los plazos por el legislador laboral". La compa��a pone el foco en la incertidumbre jur�dica que afrontan empresas y trabajadores y en las posibles reclamaciones que puedan producirse en los tribunales aunque la directiva no est� transpuesta. Adem�s, avisan de que los sindicatos podr�an iniciar demandas incluso antes de la aprobaci�n de la ley espa�ola y constatan que las empresas van a disponer de plazos m�s ajustados para rendir cuentas salariales ante el retraso en la transposici�n. En efecto, para las organizaciones sindicales la transposici�n de la directiva "reviste una importancia capital al constituir un instrumento decisivo para combatir la brecha salarial de g�nero —que en Espa�a ronda el 16% a favor de los hombres— y garantizar el principio de igual retribuci�n por trabajo de igual valor", afirma el vicesecretario general de Pol�tica Sindical de UGT Fernando Luj�n, que avanza que el sindicato "exigir� al Gobierno que culmine la trasposici�n de forma inmediata, preferentemente mediante real decreto-ley, dado que concurren las circunstancias de extraordinaria y urgente necesidad; o bien mediante Real Decreto", y advierte de que, "de no producirse con la celeridad debida, el sindicato denunciar� ante las instancias correspondientes y exigir� a las empresas su debida implantaci�n".
