Actualizado a las 23:16h.
Se sucedían esta semana los quites divinos, como si la tierra madrileña ya caminara bendecida antes de la visita del Papa. El jueves, un toro había cazado salvajemente a Víctor Hernández. Este viernes, fue Clemente -con bautismo de pontífice- quien vivió un percance escalofriante, ... de esos que hielan el tendido, aunque el público anduviera calentito, de copa en copa, como manda la costumbre en el quinto día de la semana. Sálvese quien pueda del vecino ebrio, y no por el arte de torear, y que Dios reparta suerte para salir con la ropa seca. Hasta el ordenador acabó bañado en ese alcohol que, según dicen, todo lo cura.
Plaza Monumental de las Ventas
Corrida de toros
Feria de San Isidro












